Los amigos que más me conocen saben que no soy ni católico ni cristiano, pero sí definitivamente creo en Dios.
Porque son tantos los hechos inexplicables que han sucedido en mi vida, que sería un verdadero necio si llegara a negarlo. Aunque tengo que reconocer que mi forma de sentirlo es tan personal que difiere mucho al dios bíblico y se asemeja mucho más al dios de los guaraní: Tupa.
Porque son tantos los hechos inexplicables que han sucedido en mi vida, que sería un verdadero necio si llegara a negarlo. Aunque tengo que reconocer que mi forma de sentirlo es tan personal que difiere mucho al dios bíblico y se asemeja mucho más al dios de los guaraní: Tupa.












