Desde hace más o menos unos tres años que frecuento la red social Facebook. Y no puedo dejar de reconocer que a través de ella, he podido relacionarme con mucha gente interesante, algunas de ellas, de la misma ciudad en la que vivo y que si no fuera por esta, jamás me hubiera relacionado.
Ni que decir de la gran cantidad de “amigos virtuales del exterior, con la cual nos enviamos mensajes diariamente.
Ni la alegría de conocerlos, mediante la magia de la tecnología, que es la video-llamada.
Pero lo que más valorizo y le agradezco infinitamente, a esta red, es el hecho de haberle dado un gran impulso a mi carrera de escritor y corrector. Cuando comencé, apenas me conocían los lectores de los diarios en los que se publicaban mis comentarios, siempre a nivel local, llámese Ciudad del Este.













