domingo, 28 de febrero de 2016

LAS MIL CARAS DEL IDIOTA ÚTIL

Para ponernos de acuerdo desde un principio y evitar cualquier tipo de confusión, convengamos que todos los mortales, incluidos usted y yo, tenemos momentos de extrema genialidad y otro tanto de suprema idiotez. 

Sin embargo, el “idiota útil” vive sumido permanentemente en un estado de autismo, de autosatisfacción, y jamás toma conciencia de su poca o nula utilidad que le presta a la sociedad. 


Entonces para ponernos definitivamente de acuerdo, le endoso la terminante definición de la “RISTEPEDIA”. 

Esta dice que el “idiota útil” es “Todo individuo, que de buena fe y por simple ignorancia, favorece involuntariamente los intereses ocultos de ciertas personas o grupos, a quienes jamás apoyaría si estuviese mejor informado y conociese mucho más a fondo sus verdaderas intenciones”. 


Como siempre lo hago, iré poniendo ejemplos concretos para que nos entendamos. Luego si estamos o no de acuerdo, ese es otro tema muy diferente. 


En primer lugar tenemos a los simpatizantes de tal ideología o partido político, que son los “idiotas útiles” más abundantes. 

Ellos son manipulados sutilmente para usarlos como mano de obra barata: pegar carteles, ir de casa en casa, llevarle comida o medicamentos a quien los necesite. 

Atender teléfonos en guardias rotativas o dejar a su familia el fin de semana para buscar nuevos adeptos para el “candidato”. 

Tengamos en cuenta que esto no es gratis ya que cobraran, pero el “idiota útil”, ya fascinado con su participación en su extrema aventura, dará mucho más de sí, que todo lo económico recibido. 

He olvidado mencionar que al “ingenuo” se le ha prometido un puesto de trabajo seguro y bien rentado, en caso que el candidato triunfe en las próximas elecciones. 

Y esto último es el verdadero motor que lo impulsa al mejor desempeño. 

Ahora bien, esta es apenas una de las mil caras que nos muestran los “idiotas útiles”. 


Otras vertientes son por ejemplo afirmar con profunda certeza cosas que desconoce totalmente. 

Por ejemplo, habla en apariencia con tanto conocimiento y convicción sobre la sociedad secreta de Los Illuminati que nos llega a sorprender. 

Nos quiere convencer sobre sus maléficos planes de dominación mundial. 

Cosa totalmente ridícula porque ellos nacieron en Alemania alrededor del 1736, pero ya a finales de 1850 cesaron todas sus reuniones y terminaron por desaparecer, sin embargo la leyenda nunca ha muerto. 

Nunca fueron comprobadas fehacientemente su conspiración para dominar el mundo. 




Y acá empieza el trabajo de los “idiotas útiles” quienes creyendo saber todo sobre ellos, pero solo por Internet. 

Ellos solo hacen el trabajo de desinformar e infundir miedo, sobre cosas que nadie lo tiene comprobado. Lo mismo sucede con la Masonería. 

El “idiota útil” habla mucho de ellos, con cierta suficiencia, pero jamás ha visto o conversado con un Illuminati y mucho menos conoció a un masón. Sin embargo difunde pompas de jabón, a quien quiera escucharlo. 

Del mismo modo que habla mal de los judíos y nunca vio a ninguno ni de lejos, sin embargo los difama y hasta estúpidamente niega que haya existido un Holocausto. Habla mal de los negros, de los gitanos, de los travestis. 

Se pone una camiseta con la efigie del Che Guevara, solo por un ridículo romanticismo, pero desconociendo que este lúgubre personaje se encargó de fusilar personalmente a 20.000 campesinos pobres, cuando era el Comandante de la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña. 

También están los “idiotas útiles” religiosos que frecuentan asiduamente las iglesias cristianas y respiran solo por la boca de su Pastor. 

Este generalmente no les infunde fe a su feligresía, si no la necesidad de contribuir con el 10 % de su salario, para “alabar a Dios”. 

Esos mismos que tienen seguidores muy pobres pero que ellos nunca llegan a pie en un “escarabajo”, si no en vehículos ostentosos. 

Aquí en ningún momento he ofendido la fe del creyente, pero si es criticable la manipulación que se le hace al “idiota útil” al priorizarle lo mercantil a lo espiritual. 

No se olviden que Dios mandó echar a los fariseos del Templo, por hacer prácticamente lo mismo, sin embargo el idiota no lo ve así, porque esta enceguecido por las hipnóticas palabras de su predicador. 

Algo similar ocurre en el fútbol, con los “idiotas útiles”, ellos no van a solamente a disfrutar de un buen partido del equipo de sus amores. 

Ellos se unen, por múltiples motivos, a los líderes de la barra brava, quienes los incitan a que le quiten las banderas y estandartes del otro equipo. Más odio al rival que amor al deporte.

Desde ya que esto dará un buen pie, para que se arme un flor de despelote. Tanto en Argentina como en Paraguay, ya se ha hecho frecuente uno o dos muertos por semana, a raíz de los enfrentamientos entre hinchadas. Brasil le seguiría a muy corta distancia, en cuanto a violencia. 

Todos estos “idiotas útiles” siempre perjudican a un tercero que, por lo general, es totalmente inocente. 

Tal el caso del que andan recorriendo la ciudad con su vehículo, y su equipo de sonido a todo volumen. 


Pretenden ganar puntos con las jovencitas y hacerse fama de “rebeldes sin causa” entre sus amigotes. Mientras tanto en el barrio y el Hospital nadie puede descansar. 

Otros dejan el ruido atrás y prefieren más dedicarse a torturar a indefensos animales, en una especie de retorcido placer y sadismo extremo. 

La caza es el medio lícito que estos obtienen del Estado, sin embargo, personalmente no la justifico a menos que fuera solo por una necesidad alimenticia y no comercial. 

Tal como lo hacen nuestros indígenas, que como ellos nadie cuida mejor al ecosistema.

Los fundamentalistas de la alimentación, que son los antiguos vegetarianos pero llevados al extremo; se hacen llamar ahora veganos. 

Estos también son “idiotas útiles” no por su estilo de elegir sus alimentos, si no por desinformar a la población con sus famosos estudios jamás comprobados. 

La mayoría es fruto de su búsqueda en Internet, pero que ellos lo dan por cierto, sin ningún tipo de confirmación previa. Existen varias poblaciones del Cáucaso en que la mayoría de sus habitantes pasan los 100 años de edad. 

Según ellos, todo resulta de un equilibrio en su alimentación entre carnes y vegetales, más complementos como miel y frutas frescas. 

No sea un “idiota útil”, antes de tomar una decisión que afecte tu vida, analízala bien, como un verdadero ser racional.

1 comentario:

  1. Cuanta verdad en este escrito!! todos somos o hemos sido iditas utiles de alguno mas vivo que manipulala voluntad de las personas para sus fines personales y egoistas.

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