domingo, 13 de noviembre de 2016

NO PUEDO DORMIR NI A PALOS

No existe una sola persona, en todo el mundo, que no se haya quedado con los ojos abiertos, durante toda una noche. 

Eso es bastante normal, sucediendo esto muy a menudo. Y esto ocurre por determinados motivos- 

Entre ellos, la persona no ha podido desenchufarse de todos los problemas que lo agobian y entonces, estos, ocupan completamente sus espacios, incluso el del normal desarrollo del sueño y el descanso. 


Y esta sería la definición más sencilla del insomnio: “La falta anormal de sueño y su dificultad para conciliarlo, y el cual se sufre en el momento en que corresponde dormir”.

Ahora bien, este pequeño desorden, de por sí es un problema realmente minúsculo cuando ocurre eventualmente, pero grave en caso que se haga crónico. 

No todas las personas sufren el insomnio de la misma manera. Unas

les cuesta simplemente conciliar el sueño y dan vueltas y vueltas en la cama. Otras lo consiguen, en un breve período, pero apenas consiguen dormir no más allá de una hora. 

Se despertaran alegres, ya que su sueño fue profundo y reparador, pero con el correr de las horas, comenzará a sentir que fue escaso. Pudiendo aparecer enseguida el malhumor y las típicas ojeras. 

El no poder dormir, afecta el comportamiento normal y el carácter de quien lo padece. 

No existe un número de horas estándar de sueño, ya que el promedio necesario ronda entre las siete u ocho horas. 

Sin embargo, hay algunos individuos que con cuatro horas de sueño, lo encuentra satisfactorio y otras necesitan imperiosamente de unas diez horas para sentirse realmente descansadas. 

Existen diferentes causas para que el desarrollo normal del sueño y el descanso se vean perturbados por la vigilia. 

Entre ellas se pueden citar aquellos problemas personales que no fueron resueltos durante el día. 

Esto genera cierta cuota de ansiedad primero y depresión después. Y esa preocupación impedirá conciliar el sueño y también resolver el problema. 

El dormitorio es un recinto destinado solamente para dormir y no un depósito de tecnología, donde fácilmente podemos encontrar uno o dos celulares, un televisor, un reproductor de video, una computadora, un videojuego. 

Cualquiera de estos dispositivos contribuirá a excitar al individuo, más que a relajarse, terminando por perturbar el inicio del sueño. 

Jamás se le ocurra llevar trabajo a su casa, por más atrasado que se encuentre. Y aún con la promesa de cobrar jugosas horas extras. 

El traer los problemas de la oficina, nunca es bueno. Por eso deben imperiosamente quedar siempre allí. 

Esto hará muy difícil desconectarse del ajetreo laboral, generando así, que el individuo perturbe su sueño y que se levante más cansado todavía, que cuando se acostó. Del mismo modo que ya ese día no rendirá. 

También son un motivo de insomnio, cierto tipo de enfermedades que generan un dolor permanente, como pueden ser los dolores de cabeza, el asma, los trastornos cardiovasculares, la artritis, la gota, la sinusitis y desarreglos gastrointestinales. Todos muy molestos y que impiden relajarse para intentar dormir. 

Un detalle que no todos tienen muy en cuenta, es contar con un buen colchón y una almohada cómoda. 

El colchón nunca tiene que ser muy duro, ya que le será molesto a la espalda, lo mejor es un término medio. 

Por lo general estos vencen luego de unos diez años de uso. 

Es muy importante darlo vuelta o rotar de vez en cuando la cabecera por la de los pies. Tal como se hace con las ruedas de un auto. 

Otra de las causas que provocan el insomnio es la tensión, la ansiedad, la angustia, la fatiga y el agotamiento físico y mental, resumidas en una alteración emocional llamada estrés. 


Y esto le sucede a los que trabajan de noche y descansan de día, a los que hacen vuelos transcontinentales muy seguido, a los que realizan trabajos muy peligrosos y fuera del horario común como los bomberos o bien paramédicos. 

Una de las cosas que también contribuyen al insomnio es la automedicación. Uno no debe dejarse influenciar por lo bien que le hizo a la vecina o a su primo. 

Resulta que algunos medicamentos, tanto recetados como de venta libre, tienen el poder de alterar el sueño. 

Por eso absténgase de ingerir lo que no sabe que le puede producir y siempre consulte a su médico de confianza. 

Muchos se quejan del insomnio, pero tal vez, por desconocimiento o simple ignorancia, están contribuyendo sin saberlo, a que eso ocurra.

Si le cuenta dormir de noche, entonces jamás haga una siesta. 

Ni se le ocurra cenar alimentos de muy lenta digestión. Sea regular a la hora de irse a descansar, ya que los cambios bruscos de horarios, rompe el acondicionamiento hacia el sueño. 

Una causa muy común en los insomnes es la toma de café o alcohol casi antes de dormir. La propiedad estimulante que tiene la cafeína hará justamente todo lo contrario a lo que desea. 

Para ello, bébalo con no menos de seis horas antes, así le da tiempo al organismo a eliminarlo. 

Algo semejante sucede con el alcohol, le provocará un falso sopor, pero de un sueño muy frágil que lo despertará a cada rato. También quedan fuera las gaseosas y el chocolate. 

Existen ciertas medidas que pueden ayudar a conciliar rápidamente el sueño, o bien eliminar ciertos vicios adquiridos. 

Lea alguno de esos libros que considera demasiado pesados como “La guerra y la paz”, por ejemplo. Escuche música instrumental suave. 

Bañarse con agua caliente, es un buen relajante. Alimentarse sano también contribuye a conciliar más rápido el sueño. 

Es recomendable, caminar un poco antes de la cena, como para darle tiempo a la digestión hacer su trabajo. 

O una vuelta en bicicleta, alrededor de su manzana. Relajarse, no pensar en nada importante. Si es impresionable no vea películas de terror antes de ir a dormir. Aprenda algo de yoga, si es preciso, eso lo relajará y le permitirá tener un mejor sueño.

Según datos de un censo hecho por la OMS (Organización Mundial de la Salud) existen una 450 millones de insomnes en todo el mundo, de los cuales 150 se encuentran en los países del llamado Tercer Mundo.

Es decir que a medida que exista mayor bienestar, la brecha entre ambos mundos se irá achicando. También concluye dicho informe, que no es un fenómeno local sino global. 

Es más, la OMS ya no lo considera un disturbio individual sino que ya los distintos ministerios de Salud Pública deberían tomar cartas en el asunto.

En Sudamérica (Chile y Paraguay) tiene los porcentajes más altos (12%), mientras que en Europa y Estados Unidos rondan el 13%. También se considera insomnio, tener que levantarse varias veces durante la noche. Siga las sugerencias, no se auto-medique e intente aprender algo de yoga y la pesadilla del insomnio habrá sido solo un mal sueño.

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