sábado, 3 de febrero de 2018

EL CUENTO – MI PASIÓN LITERARIA

Empecé a escribir composiciones escolares a los 8 años y todas mis maestras se quedaban admiradas con mi imaginación y la forma diferente de comunicar mis ideas.

 
Luego a los 15, tímidamente tomé varios talleres literarios en la antigua SADE, de la calle México.

 
Mis instructores eran escritores de primer nivel y yo, el más jovencito entre los concurrentes y blanco de todas las bromas de la clase.
 

Aún así, creo que algo aprendí, quizás no todo lo que hubiera querido, pero reconozco que mi edad y mi desconocimiento de mil temas, conspiraron en mi contra.
 
A partir de allí, nunca he dejado de escribir. He recorrido todos los géneros y ninguno de ellos se adaptaba a mi forma de ser.
 
Salvo el cuento corto. En los otros no lo hacía tan mal pero mis exigencia eran altas.
 
Uno con el tiempo va conociendo sus límites y enseguida conocí los míos.  

Como todo adolescente, era un rebelde contumaz, y jamás seguía los cánones dictado por mis profesores.

 
Prefería experimentar otras formas literarias. Pasaron los años y fui conociendo el mundo y la vida misma.

 
Hasta que recalé en Paraguay. Allí tuve la certeza que pronto mi carrera universitaria terminaría e iniciaría nueva etapa.
 
Siempre intentando crear un lenguaje bien alejado del tradicional.


Y como todo descubrimiento, llegó a mí, por pura casualidad.
 
Estando en una reserva indígena, en el departamento de Canindeyú, escuché a una anciana, relatos sobre sus mitos y leyendas guaraní y me resultó tan interesante, que luego fui a la biblioteca para ilustrarme.
 
Ya nada sería igual. Con el correr del tiempo logre hacer una fusión de un cuento con las leyendas indígenas, agregándole ironía, sarcasmo, y una buena dosis de crítica social.

El resultado fue óptimo, eso sí, tuvieron que pasar 10 años para que puliera las aristas. 


Para ello tuve muy cuenta toda la estructura ortodoxa del cuento, para luego poder hacer un poco de laboratorio.
 
 
A continuación quiero compartir un par de conceptos para aquellos jóvenes y no tan jóvenes que escriben y quieran pulir sus actuales conocimientos, al menos en este tema.

1.- El cuento: Es una narración breve, de carácter ficticio pero que puede partir de un hecho real. Tiene un comienzo donde presenta personajes y la situación en cuestión.
 
Un desarrollo donde perfila y define todo lo enunciado en el inicio y por fin el remate.
 
 Allí optará por un final lineal, algo previsible o bien abierto como para dejar pensando al lector.
 
Existe una tercera opción: que el remate desoriente a quien lea el relato y le haga perder sus deducciones.

2.- Extensión: Mucho se ha discutido sobre este tema y todavía los colegas no se han puesto de acuerdo.
 
Existen cuentos de dos carillas como “Los dos reyes y los dos laberintos” de Jorge Luis Borges, pero también de algo más de 50 páginas como “La metamorfosis” de Franz Kafka.
 
 Pienso que 20 paginas definen a un cuento, pasando esto lo consideraría una novela corta, pero con estructura de cuento. Los únicos que lo han definido son las editoriales cuando formulan los requisitos para un concurso.

3.- Ficción: El cuento de por sí ya es pura ficción, donde la imaginación desbocada se apodera de la mente del creador.
 
 
No existe problema que parta de uno o varios hechos reales, pero en el curso del desarrollo debe marchar sin dudarlo, hacia la fantasía.
 
 
Pero está en la habilidad y los recursos del escritor que lo fantástico parezca real y viceversa.

  
4.- Línea argumental: Muchos escritores piensan que el cuento solo debe tener una única línea argumental, y la mera sucesión de hechos hará que desemboque irremediablemente en un final.
 
Personalmente creo que mi ídolo literario y creador del cuento moderno, Edgar Allan Poe, sienta las bases para que el creador tome los caminos que le parezcan y sacuda al lector con un arsenal de recursos que si bien puede compartir con la novela, no son exclusivos de esta.  

5.- El protagonista principal: Aunque pueden haber otros personajes, la historia hablará de uno en particular, que es a quien le ocurren los hechos.
 
 
Sin embargo, particularmente, en varios de mis cuentos han hablado dos o tres personas y ningún rayo me ha caído del cielo, es más, creo haber logrado un efecto interesante y ganado cierto recurso que me lo reservo para el final de cada relato.  

6.- Prosa: Antiguamente existía la costumbre del cuento en verso, aunque no eran muchos escritores que lo cultivaban de este modo.
 
Hasta el mismo Shakespeare lo hizo. Sin embargo esto ha caído en desuso por lo que el cuento moderno necesariamente debe estar escrito únicamente en prosa.

  
7.- El diálogo y el narrador: Dentro del relato puede haber algún que otro dialogo intercalado.

 
En mi caso los eliminé hace 30 años, ya que me di cuenta que los diálogos solo vuelven muy lenta la narración y se corre el riesgo que el lector se pierda o se aburra.

 
En cuanto al narrador, existen dos posibilidades: el autor cuenta lo sucedido por el protagonista o este mismo narra lo que le ha sucedido.
 

Las posibilidades que nos ofrece el cuento son realmente infinitas, ya que tenemos para todos los gustos y edades.
 
Y se abren como un abanico y a cada uno de estos temas se los conoce técnicamente como subgéneros.
 
Se los iré citando y le agregaré uno o más escritores que se dedicaron a esa área.

A.- Cuentos de asesinos: Un buen representante de este subgénero está muy bien representado por Ernest Hemingway con sus cuentos “Los asesinos y otros relatos”.
 
 
B.- Cuentos policiacos: Aquí se destacan dos grandes escritores argentinos Adolfo Bioy Casares y Jorge Luis Borges. Tampoco se puede dejar de nombrar a Chesterton
Agatha Cristie, Ellery Queen y Graham Greene. 

C.- Cuentos infantiles: Aquí tenemos a Lewis Carroll, Hans Cristian Andersen, o el gran Charles Perrault.

 
D.- Cuentos de Aliens: Ray Bradbury y Edgar Rice Burroughs dos dignos representantes tanto en cuentos como en novelas.
 
 

E.- Cuentos de Hadas: Pero que también contempla a las Brujas Malvadas, los Dragones, los Monstruos y Madrastras, Sirenas, Duendes, Gnomos. No hay nadie mejor que Los hermanos Grimm.
 
F.- Cuentos de Terror: Aunque parezca mentira, el argentino Julio Cortázar y el mexicano Carlos Fuentes tiene excelentes cuentos en este tenor. 

G.- Cuento de suspenso: Aquí Stephen King y Robert Bloch tienen ventaja con el resto de sus colegas.
 
 
H.- Cuentos históricos: Oscar Wilde, Octavio Paz y Augusto Roa Bastos son dignos representantes de este subgénero. I.- Cuentos románticos: Alejandro Dumas y Emily Brontë se encuentran entre los mejores cuentistas románticos de todos los tiempos. J.- Cuentos de piratas: Emilio Salgari y Howard Pyle fueron básicamente novelistas pero tienen en su haber varios cuentos de ese tenor.
 
 K.- Cuentos en el espacio: H.G. Wells fue un verdadero pionero en esta área, tanto como Arthur C. Clarke, el autor de “2001- Odisea en el espacio”, que tiene varios cuentos cortos de este estilo. L.- Cuentos de Monstruos: Cuando Mary Shelley concibió a Frankenstein, lo hizo mediante un cuento corto, pero luego fue convencida de darle más vuelo y transformarlo en novela. M.- Cuentos de princesas: Charles Perrault y los hermanos Grimm son insuperables. N.- Cuentos de Robots: Indudablemente el ruso Isac Asimov es el mejor entre todos sus colegas, tal vez por ser también un excelente científico en varias disciplinas.

Espero que les haya gustado y ha sido un placer compartir mi pasión por la literatura con todos ustedes.

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