domingo, 9 de julio de 2017

TU COLA ES MÁS LINDA QUE LA MÍA

Desde los más antiguos Pithecanthropus erectus hasta la actualidad, siempre el varón humano se ha sentido perdidamente atraído por las nalgas femeninas. 

Es como un poderoso imán, casi irresistible e imposible de dejar de mirar, cuando un ejemplar del sexo femenino pasa cerca de uno. 

Y entonces nos preguntamos, bastante intrigados, el motivo de tal atracción. 


En realidad la naturaleza ha dotado a la mujer de un verdadero arsenal de encantos, para que pueda atraer a un varón y al final de cuentas; cumplir con la finalidad de procrear y perpetuar la especie humana. 

Ahora bien, todo ese arsenal es parte de su sensualidad y como sepa utilizarlos, tendrá a su alcance todas las herramientas necesarias para una buena “cacería”. 

No importa que una mujer tenga poca cola, ella lo compensará con el busto, de no ser así con una buena sonrisa o una conversación interesante. 


Esto es lo maravilloso de la naturaleza. Siempre existe una compensación que la equipara con sus congéneres. Ninguna se queda totalmente “desarmada ni indefensa”. 

Según un interesante estudio elaborado por la Cátedra de Psicología Aplicada, de la Universidad de Minnesota, sobre un muestreo de 5.000 varones, lograron confeccionar el orden de preferencia en la parte del cuerpo que el hombre primero fija la vista. 


El informe tiene 500 carillas, pero solo les daré los resultados finales: 

1.- La cola: (32 %) Las nalgas femeninas se llevan las palmas por ser la parte del cuerpo que más atrae a los hombres. 

Posiblemente porque es la zona carnosa que resalta en toda la anatomía de una mujer. 


Ella misma lo sabe y es por eso que es primero mira en el espejo, para saber si el jean ajustado o la pollera, le marcan bien su retaguardia. 

2.- Los pechos: (28 %) Prácticamente un empate técnico, ya que ha resultado muy parejo, con el primer puesto. 

Los pechos femeninos son un imán casi irresistible para los varones, prefiriéndolos de un tamaño mediano y bien formado. 

El único inconveniente para el hombre es que no es muy discreto al observarlos y eso la mujer lo nota. 

Algunas fingen no darse cuenta, otras halagadas y el resto se fastidia y enoja con el mirón. 

3.- Cara: (17 %) El tercer lugar que atrae a un varón es la cara.

Y en ella observa con detenimiento la armonía de los rasgos, su cuidado y cualquier detalle que marque su edad. 


En el informe se registra, que las preferencias iban hacia aquellas las mujeres que no abusaran del maquillaje ni tenían la cara lavada. 

Ese porcentaje incluye a ojos y labios, también consideradas como armas mortales de seducción. 


4.- Curvas: (9 %) Otro poderoso imán para los varones son las curvas, ya que ellas delatan la exacta proporción entre cintura y caderas y si la mujer sabe caminar acompasadamente, su sensualidad le será verdaderamente irresistible. 


5.- Piernas: (7 %) No solo las adoran, sino les provocan una gran excitación, especialmente cuando las cruzan al estar sentadas. 

El misterio que representa el color de su ropa interior hace que casi sea imposible desviar la mirada de ellas. 


Pero eso sí, deben estar bien depiladas y con cierto esmero en su cuidado. Las piernas largas y delgadas son las preferidas de la mayoría de los hombres. 

6.-Cabello: (5 %) Para los hombres, una cabellera larga y sedosa, les resulta muy atrayente. 

Probablemente porque ayuda a disimular muchos rasgos faciales, haciéndolos menos duros. 

Por lo general el cabello largo se relaciona mucho con la juventud y la fertilidad de la mujer. 

7.- Otros: (2 %) Aquí entra una gran variedad de ítems, de lo más insólitos que se pueda pensar; como uñas, codos, espalda descubierta, la sonrisa, hombros desnudos o el cuello. 

Ahora bien, porque nada sucede al azar y todo siempre tiene una explicación lógica, racional y coherente sobre estas benditas nalgas femeninas, trataré de comentarles según lo percibe mi modesto punto de vista de hombre. 


1.- Carnosa: Es la región que tiene más masa muscular de todo el cuerpo femenino, y por eso la más resaltante a la vista.

Y como dice un viejo chiste “El hombre es masculino y la mujer mas-culona”. 


2.- Firmes y redondos: Estas dos cualidades juntas que hacen que el varón quede hipnotizado y tal vez tentado a tocarlas o pellizcarlas como se acostumbra en Roma y en ciudades italianas cercanas. 

Mientras que en el resto del mundo recibirá un sonoro y bien merecido bofetón.

3. Buen sexo: Una falsa creencia masculina dice que una cola bien carnosa, puede ser un buen estímulo sexual al tacto y a la vista y así mejorar cualquier encuentro sexual. 

4.- Mujer sana: Se presupone que una mujer con una cola firme y redonda, practica gimnasia continuamente y mantiene una dieta sana y equilibrada. 

Esto hará que tenga mucho menos colesterol y glucosa, alejándose por lo tanto, de la terrible diabetes. 


5.- Esto viene de muy lejos: Nuestros abuelitos de las cavernas, solo se reproducían en cuatro patas, como lo hacen muchos animales, y por ese mismo motivo, eran las nalgas el único atributo físico, que el cavernícola se fijaba. 

7.- Atributos y publicidad: En la mayoría de las culturas, las nalgas grandes son un gran atributo de belleza, en la mujer. 

Eso las hace sentirse más seguras, con una alta autoestima y se sienten más atractivas. Sin embargo la Publicidad y el Mercadeo, han terminado por saturar de imágenes de nalgas, en los medios de comunicación. 

Las feministas han puesto su grito en el cielo, mientras que las modelos se llenan sus bolsillos y cuentas bancarias, 


Claro, su juventud les permite cualquier locura así como la envidia de aquellas ya “mayorcitas”. Porque el tiempo es un verdugo sin piedad.


8.- Son muy atractivas: Así como a los hombres las nalgas femeninas le son un poderoso atractivo; las mujeres también encuentran lo mismo, en las nalgas de los varones.

Aunque ellas son mucho más observadoras que nosotros, pero más discretas y no se quedan mirando como carnero degollado, como tal vez lo hagamos nosotros. 


Pero no basta que una mujer tenga lindas nalgas, si es que no sabe darle los movimientos adecuados que las acompañen.

Es el andar suave y cadencioso de las nalgas meciéndose una hacia arriba y la otra hacia abajo y viceversa. Esto es lo que hace volverse loco a todos los varones.

En ese punto, no hay distinción de edad, religión, color de piel, ni ideología política que no se rinda a los pies de las mujeres que sepan hacerlo.


Tampoco es muy conveniente exagerar el vaivén. El hombre lo nota y pensará que hace más de 6 meses que no tiene sexo y lo tomará como una puerta abierta hacia una posible entrada triunfal a un motel. 


Como antes dije, ninguna mujer se encuentra totalmente desarmada a la hora de la conquista. Cada una tiene lo suyo.

Y si aprende a usar sus propias armas, tendrá entonces muy buenos momentos para recordar, el resto de su vida.

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