domingo, 16 de julio de 2017

LOS ILLUMINATIS: UNA GRAN LEYENDA URBANA

Desde siempre el hombre tuvo grandes deseos de dominar el mundo y así lo hizo, solo que por poco tiempo. Jamás obtuvieron la dominación completa. 


Porque aquellos que soñaban con la conquista de todas las tierras conocidas, no contaban que los dominados amaran a la libertad, por sobre todas las cosas, y eso hizo que sus sueños y castillos de naipes se derrumbaran. 


Los egipcios, los indios, los romanos, los bárbaros, los turcos, los chinos, los árabes, los españoles, los británicos, los alemanes, los soviéticos, entre los que puedo recordar. 


Y ¿Ahora donde están esos grandes imperios, del que se extendían hasta más allá del horizonte, y en varios continentes?

La mayoría de ellos están quebrados económica y financieramente. 

Sin embargo, existe un solo imperio que no solo se ha mantenido intacto, como el Vaticano, sino que ha crecido 500 veces desde los últimos 25 años. 

Claro, no tienen obligaciones fiscales ni impuestos que pagar y todo “viene de arriba”, ya que subsisten gracias los donativos llegados de todos los puntos del planeta.


Este mismo Estado teocrático se ha encargado sistemáticamente de difamar a todos los que suponía sus más acérrimos enemigos. 


Ateos y agnósticos fueron sus primeros blancos, luego se agregarían judíos, musulmanes, protestantes, masones, enciclopedistas, separados, homosexuales, indígenas americanos (decían que no eran humanos ni tenían alma), hasta que llegaron los Illuminati, que al fin y al cabo resultó su mejor invención.


Según el Vaticano, los Illuminati es un grupo nacido para conspirar en su contra y del que todos hemos escuchado hablar más de una vez, pero jamás nadie los ha visto.


Se los describe como seres infernales, con una gran inteligencia para maquinar una confabulación a escala mundial. 


La idea es que nos tiranice y quite hasta la última gota de libertad. Al menos así lo pintan las películas de Hollywood y algunos libros tendenciosos, pero que no tienen ninguna base lógica, ni asidero en que apoyarse. 


Ahora bien, los famosos Illuminati, del que todos hablan pero que nadie ve, derivan de la Orden de los Iluminados, una logia de Baviera, Alemania, ultra secreta al estilo masónico de la época.

Fue fundada por el profesor de Derecho Canónico, Adam Weishaupt, el 1º de mayo de 1776, con dos de sus mejores alumnos.


Esta sociedad fue financiada por el banquero alemán Mayer Amschel Bauer, patriarca de la dinastía Rothschild.

Su finalidad era oponerse a la enorme influencia religiosa, los abusos de poder del Estado, apoyar la educación de la mujer y la igualdad entre los sexos.


Sin embargo la poderosa influencia religiosa sobre el gobierno de Baviera, logró que a los Illuminati y otras logias secretas se las persiguiera hasta lograr su total disolución. Esto ocurriría en el año 1785. 

Muchos años después resurgirían varias sociedades secretas que se arrogarían, para sí, el privilegio de ser las verdaderas herederas de aquella primera logia bávara.

Pero no es así ya que todos sus miembros murieron, en medio de insultos y la tenaz persecución y rechazo de la sociedad civil.

Habían sido mancillados y la mayoría no pudo levantar jamás la cabeza. Es decir muerto el perro, muerta la rabia. Sin embargo, el Vaticano aprovecho tal ocasión, para tender la mejor cortina de humo de toda la Historia. 

Mediante una excelente estrategia, logró resucitar aquel nombre que le resultaba bien oscuro, a la mayoría de la gente, y con un ligero sabor a un secreto macabro.


Claro que ingenuamente todos se tragaron el anzuelo sin preguntar siquiera. Quienes lo decían no se equivocaban nunca, ya que eran los representantes de Dios en la Tierra.


Por lo que no tuvieron ningún empacho en hacer correr ese rumor, hasta los más lejanos confines de este planeta. 

Por lo tanto todo lo malo que sucediera sería culpa de ellos.

Con el correr de los siglos, su “depravación” fue creciendo de tal modo que fueron acusados de manejar los hilos de todos los asuntos delicados del mundo.

Planean acontecimientos catastróficos como las dos grandes guerras mundiales del siglo XX.

Representan oscuros intereses que colocan o defenestran gobiernos, dependiendo si son aliados o no de sus intereses. 

Que quieren implementar el famoso “Nuevo Orden Mundial”, cosa totalmente imposible, ya que la gente no es la misma que hace 400 años.

El nivel intelectual de la población ha crecido y los medios masivos de comunicación y la tecnología lo tienen al tanto de lo que sucede al segundo.


Por lo tanto, es previsible que en el hipotético caso que esto suceda: la gente reaccione y lo impida.

Son incontables los ejemplos de revueltas ciudadanas cuando se le quita la libertad, el bien más preciado que tiene el ser humano. 

Forma parte de todas aquellas “Teorías de la Conspiración”, tal como la muerte de John F. Kennedy, o el ridículo “Protocolo de los Sabios de Sión” una sociedad secreta, que nunca salió de la ficción como el caso de los Illuminati, que si existieron, pero que hace más de 400 años que están inactivos.

La fábula los presenta como un poderoso grupo político, con un poder económico casi infinito y sumamente misterioso.

Según la leyenda, ellos viven al acecho y en las sombras, digitando sobre gobiernos y personas según les convenga o no, a sus “muy mezquinos beneficios”. 


Es realmente llamativo que una simple logia, donde todos sus miembros fueron perseguidos, calumniados y totalmente desprestigiados; que en su mejor momento no pasaron de los 50 adeptos, haya tomado el vuelo que en la actualidad tiene.


Su fama de “come criaturas” se parece mucho más a los cuentos infantiles, que a una realidad posible y tangible.

Parecería salido de uno de los famosos libros de conspiraciones de Dan Brown, quien los cita en varias oportunidades. 

Es la misma técnica que el Vaticano ha usado, por siglos, en su llamada “evangelización”.


Probando varias técnicas, siendo una de las más recordadas, la de “La Inquisición” donde llegó al máximo de la violencia y la extorsión con aquel tema de la brujería.


Cosa que no dio resultado ninguno, salvo que sembró el terror por toda Europa, donde murieron alrededor de 200.000 mujeres inocentes, acusadas falsamente.

Nunca se pudo demostrar que existiera una sola y única bruja que hiciera lo que le atribuían. Con de los Illuminatis, sucede algo similar, que con aquellas brujas. 

Nunca nadie ha señalado a un miembro de dicha sociedad ni se ha comprobado lo que se dice de ella. No existen pruebas concretas de su existencia real.

Llama la atención que miles de idiotas útiles sigan repitiendo lo mismo, una y otra vez, pero sin aportar datos concretos.

Mientras tanto, algunos avivados le sacan partido al tema y hacen millones de dólares explotando la imbecilidad de tales lectores.

Quienes quedan fascinados con las utópicas y fantasiosas afirmaciones. Igualito que en un cuento infantil. A partir de aquí, que cada uno saque sus propias conclusiones.

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