miércoles, 14 de enero de 2015

LA MALDITA DESERCIÓN ESCOLAR

Uno de los problemas más graves que puede tener cualquier país del mundo, no es precisamente su educación, si no su índice de deserción escolar. 

Un fenómeno casi imposible de controlar, que prácticamente es universal, solo que en algunos países, los números son casi insignificantes, mientras que en otros, es una verdadera mancha que los degrada ante el concierto de las naciones. 


En la mayoría de los países, la educación primaria y secundaria es prácticamente obligatoria. Ya que depende de ello que se pueda obtener un buen trabajo. Figura entre los requisitos que se exige en casi todas las empresas. 

De no tener esto, deberá conformarse con labores que demanden gran esfuerzo físico y no intelectual como podría ser una oficina administrativa.

En teoría, todos los niños de ambos sexos ingresan al sistema escolar cuando tienen la edad mínima requerida, sin embargo lo dificultoso se hace el poder retenerlos dentro del sistema, ya que los índices de deserción son muy altos en Paraguay. 

Para tener una simple idea de lo grave del problema, es que más de la mitad de los estudiantes no termina el 8º grado. 

Como más arriba he dicho, la deserción escolar es un fenómeno mundial pero con ciertas características propias que diferencia a los países industrializados de los que están en vías de desarrollo.

En el caso de los primeros, la deserción se produce ya habiendo ingresado a los estudios terciarios. Mientras que en los segundos, se concentran en la educación media básica. 

Entre los desertores existen varios temas que determinan el motivo que, según ellos, justifica el abandono escolar.

Entre las primeras causas figura el aburrimiento que las mismas clases le producen resultándoles poco atractivas. 

No solo por lo poco interesante y nada práctico que los libros de textos enseñan, si no la forma poco pedagógica como se las imparten.

Muchos estudiantes adolescentes pasan por una fase de rebeldía, como producto de su edad y quieren vivir una vida en completa libertad sin necesidad de atarse a ningún tipo de reglas. Por eso abandonan. 

Años después regresan muy arrepentidos por tal estúpida actitud.

Otros se estresan porque sienten que no pueden cumplir con todas las exigencia de asistir a clase, hacer los deberes y tener todas sus materias bien actualizadas y eso los acobarda, por lo que prefieren desertar. 

El costo de la matrícula, los libros de texto, los uniformes, dinero para la cantina, el transporte escolar o el viatico del ómnibus, el dinero para la asociación cooperadora, sin contar con que es una costumbre que siempre se le exija al alumno alguna contribución no presupuestada.

Eso hace que el alumno deba abandonar sus estudios ante la imposibilidad de sus padres o de él mismo con un trabajo de medio tiempo, solventar tal inversión. 

Otro grupo minoritario, carece de la suficiente motivación.

No sienten el apoyo de su familia y ellos mismos no le ven mucho sentido seguir estudiando y prefieren solo trabajar.

Muchos estudiantes les cuesta adaptarse al ambiente escolar. Ya sea por culpa de las autoridades del establecimiento educativo, de sus maestros o con sus compañeros de aula.

Otra causa es que muchos profesores tienen más estudiantes de lo que pueden atender, mientras que los padres están muy ocupados.

Entonces, los estudiantes desorientados sin saber hacia donde encaminar sus pasos, terminan desistiendo. 

También es muy común que los problemas familiares terminen abrumando a los estudiantes y los haga desertar.

Entre este grupo se cuentan mantener una familia, ser único sostén de un familiar cercano o bien haber quedado embarazada.

Si bien todos estos motivos pueden llegar a ser totalmente valederos, también no es menos cierto que los futuros empleos u oficios que los desertores escolares consigan, serán los más simples y pesados, que puedan conseguir. 

Por lo general serán todos aquellos que nadie desea tomar, o considerados por muchos como indignos, como el caso de los recolectores de basura. 

Por lo tanto, siempre se recomienda que, sea cualquiera el motivo que haya impulsado al estudiante de abandonar sus estudios, es importante que intente capacitarse en cualquiera de los centros estatales de capacitación, que en Paraguay reciben el nombre de SNPP (Servicio Nacional de Promoción Profesional.

Esto podría posibilitar que en un futuro cercano, escalar socialmente y por lo tanto mejorar su calidad de vida. 

En los últimos años el mercado laboral fue poniéndose mucho más exigente y necesita urgentemente, de un modo u otro, reponer la misma calidad de mano de obra, que ha emigrado al exterior, buscando nuevos horizontes. 

Este fenómeno se puede apreciar notablemente en Sudamérica, zona que prácticamente fue perdiendo una generación de mano de obra calificada.

A pesar que el Ministerio de Educación implementó, en la última década, varios planes alternativos, para poder retener a los estudiantes, los esfuerzos tuvieron un éxito bastante relativo.

Ya que aún se encuentran por fuera del sistema educativo casi 200 mil adolescentes, entre los 10 y 17 años. 

Los atractivos ofrecidos por el ministerio, fueron el asegurar la gratuidad del acceso a la educación, estableció la provisión del un equipo escolar y la entrega de aulas temáticas.

Existen claras diferencias entre las deserciones en las zonas rurales de las zonas urbanas.

En las primeras, el 90 % se producen debido a que todos los integrantes de la familia deben trabajar para poderse sustentarse. 

Mientras que en las segundas, prevalecen la falta de incentivo o el adolescente se encuentra desorientado sobre el que hacer con su propia vida.

Por eso se implementó planes pilotos en las zonas rurales donde el estudiante egresaba de la educación media con un título de técnico agropecuario. Esto contribuyó mucho a frenar la deserción. 

Si bien este es un problema muy grave en Paraguay, en el resto de Latinoamérica, existen características muy similares. Por lo tanto los distintos Estados deben garantizar el derecho de sus ciudadanos de acceder y culminar una educación de calidad, porque es un derecho adquirido y garantizado por todas las constituciones regionales.

1 comentario:

  1. Yo creo que en gran parte el gobierno tiene gran cúlpa y además mucho de irresponsabilidad. Pues acá en México, el gobierno se ha empecinado en bajar el nivel de grado de los profesionistas, como es el caso del Instituto Politécnico Nacional y de la Escuela Superior de Enfermería. Motivo por el cual hoy el país enfrenta una revuelta de pueblo y estudiantes aunado a las matanzas y desapariciones forzadas de ESTUDIANTES. Pero que se puede esperar de un pais que está gobernado por un Inepto que nunca ha leído un libro y que se rodea de un gabinete de puros ládrones de cuello blanco. Y si no mal recuerdo su país exportó la expresión de los jovenes NINIS. Le comento además amigo Ricardo que; también en México los tenemos, pero aca le llamamos ninis a los servidores públicos que solo ládran promesas, pues NI generan buenas condiciones para que se dé el ánimo de estudio. Y ni generan condiciones para que los jovenes en edad de estudio, no se autoempleen algunos en trabajos informales en la vía pública y aún yá profesionistas se dediquen a trabajar en su profesión, y no en actividades ajenas gracias al desmedido desempleo, en donde además es la causa del saqueo del desgobierno. Le envío un amable saludo Amigo Ricardo desde México.

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