domingo, 18 de diciembre de 2016

LOS CONSEJOS QUE DOY Y QUE NUNCA SIGO (Parte I)

A raíz que una buena amiga, que me hizo una observación muy interesante, fue que comencé a bosquejar este comentario en mi cabeza. 

Ella me comentaba, que la mayoría de las personas suben frases a las redes sociales, de celebridades históricas o gente muy conocida, pero quien la intenta promocionar jamás la sigue. 


Y agregó ella, que su mejor amiga, bastante obesa, subía a la red todas las dietas que encontraba por el camino, pero que jamás intento probar alguna y de hacerlo, nunca insistiría como para ver un posible resultado. 

Pero este es solo un mero ejemplo que me dio mi amiga y que me abrió totalmente los ojos. Entonces yo, comencé a seguir aquellos carteles subidos y cuyas firmas eran realmente gloriosas y pasaban a la historia con ribetes de oro. 

¿Eran los personajes célebres de la historia tan hipócritas, de dar consejos que jamás seguirían? Esa fue la pregunta que me hice en mi cabecita loca y que mediante una prolija búsqueda, intentaría responderme. 

Y luego satisfecha mi curiosidad, se la pasaría a ustedes para que también conozcan ciertos hechos puntuales pocos conocidos. 

Y que cada uno arme su propio concepto, a su entero criterio. Sería una especie de revisionismo histórico. 

Y no para denigrarlos ni mucho menos enlodar sus nombres, pero si bajarlos del pedestal en que muchos han sido puesto. 

Porque al final de cuenta, son hombres y mujeres y tan proclives a equivocarse como cualquiera de nosotros. Solo busco la verdad y nada más que la verdad.

Es por eso que hice una pequeña lista con algunos personajes históricos emblemáticos y que sus frases son repetidas hasta el cansancio, sin saber jamás que ellos daban consejos, pero que nunca los seguían. 


Winston Churchill (1874-1965): El gran héroe de la Segunda Guerra Mundial y premio Nobel de Literatura, siempre hablaba en sus discursos sobre las ventajas de vivir en libertad y de la no discriminación. 

Sin embargo durante su gobierno restringió la entrada al país, a los negros que quisieran establecerse en Gran Bretaña. 

También era tal su gran odio a los alemanes que delineo un plan donde la flota británica bloqueara los suministros de víveres y así eliminar a los germanos por inanición. 

Pero si esto fallaba, deseaba matar a los alemanes contaminando a gente y rebaños con ántrax. 

Todos los ensayos realizados, en la isla escocesa de Gruinard tuvieron éxito, a último momento se abortó tal operación. 


Odiaba profundamente a los homosexuales a los que se negaba a rebajarle la pena por el delito de sodomía.



Aunque luego opto por la castración química. Una de sus víctimas fue el genio matemático y padre de la informática Alan Turing. Quien se suicidó debido a las secuelas de dicho tratamiento. 

Dejó un claro testimonio de su maldad y enorme racismo en todos sus discursos, despotricando contra los Pieles Rojas de América, los negros de Australia o la figura de Gandhi. 

"No entiendo estos remilgos contra el uso del gas. Estoy completamente a favor de usar gases venenosos contra las tribus incivilizadas." Dicho mientras era presidente del Consejo del Aire.


Mahatma Gandhi (1869-1948): Fue gran el inspirador de cientos de movimientos de no violencia en todo el mundo y el padre de la independencia de la India. 

En su libro “Todos los hombres son hermanos”, editado en 1960, habla sobre la igualdad y el amor que deben sentirse unos a otros. 

Sin embargo era terriblemente machista, ya que solía pegarle a su mujer, en reiteradas oportunidades, confesándolo en su autobiografía, cuando este vivía en Sudáfrica. 

Era racista a muerte, carteándose con Adolfo Hitler, a quien llamaba amigo. Dejó constancia de su desprecio a sus connacionales indios, ni ocultaba sus actitudes racistas hacia los sudafricanos. 

Tenía una gran adicción al sexo con niñas menores de 15 años. Una de estas era su sobrina. Todas las denuncias eran desestimadas por la policía, ya que no había leyes que las protegiese. 

Esta costumbre solo fue interrumpida por su prematuro asesinato. Hoy estaría preso por pederasta. 

Odiaba la homosexualidad, por lo que escribió: “Me atrevo a sugerir que es una de las doctrinas más peligrosas para predicar en cualquier sitio”. 

Lo llamaba “vicio occidental”, cuando muchos templos de su país, tenían frisos con relieves de personas del mismo sexo, sosteniendo relaciones. 

Sin embargo, a Gandhi se lo relacionó afectivamente con el arquitecto alemán Hermann Kallenbach, con quien mantenía una ambigua amistad, de forma epistolar.

En las cartas se prometían “no mirar con lujuria a ninguna mujer”. 

Robert Baden-Powell (1857-1941): Fue un actor, pintor, músico, militar, escultor y escritor británico, pero por sobre todo, fundador del movimiento Boy Scouts, en el año 1907. 


Esta asociación tenía la finalidad de enseñarle a los niños a valerse por sí mismos, amar a la naturaleza, formar el carácter mediante una buena disciplina, e inculcarles los valores religiosos y patrióticos.


A raíz de haber permanecido un corto tiempo, en un hospital de campaña en Mahikeng, Sudáfrica, comenzó a sentir un pavor patológico hacia los gérmenes y a las infecciones. 

Con el tiempo, esta manía llegó a tal grado, que se bañaba varias veces al día. 

Incluso, comenzó a usar guantes para saludar, lo que despertaba sonrisas socarronas. 

También se volvió intransigente con el clero católico, así como un declarado antisemita. 

Sobre esto último, en varios de sus discursos llegó asegurar que “Mi Lucha”, de Adolfo Hitler, "era realmente una obra maravillosa". 

Henry Ford (1863–1947): Es el padre de la industrialización masiva del automóvil, quien posibilito que hasta el granjero más humilde pudiera tener su vehículo propio. 

A pesar de no ser un cristiano muy religioso, acostumbraba a dar consejos con cierto tinte bíblico. Pero el historiador Neil Baldwin contradice toda su mentada beatitud, tratándolo de hipócrita. Este cuenta en su libro “Henry Ford y los judíos: La producción en masa del odio”, que el industrial era un antisemita declarado. 

Estas ideas habían sido encubadas en su niñez con los McGuffey Readers, que predicaban las virtudes cristianas al mismo tiempo que condenaban a los "asesinos" de Jesús. 

Fue un verdadero ícono de la ultraderecha conservadora norteamericana; contribuyendo económicamente siempre durante las campañas políticas. 

A pesar que sus empleados ganaban el doble y trabajaban menos horas que el resto del país, mantenía a un ejército de matones con garrote, para disuadir cualquier intento de sindicalización. 

Tuvo un hijo bastardo al que nunca quiso reconocer públicamente. Estaba tan orgulloso de ser un blanco que por su racismo fue condecorado por Adolfo Hitler. Esto pinta a quien irradiaba una falsa moralidad dando consejos que ni él mismo seguía.

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