domingo, 4 de septiembre de 2016

EL AJEDREZ Y LA BUENA LECTURA

Las dos cosas que todo padre debiera dejarle a su hijo como legado, debería ser: aprender a jugar ajedrez y sentir el placer de la buena lectura. 

Con estos dos elementos, cualquier niño o niña tiene buenas posibilidades el éxito, en la vida, aunque de ningún modo esto se lo garantiza. 

Lo que sí, es que ambas actividades le ayudaran a tomar decisiones rápidas, como así también, la opción que mejor le convenga. 



Aunque parezca poco, no todo padre puede dejarle una cuantiosa herencia ni varias propiedades, a sus herederos, pero si puede darle las herramientas para que sí se pueda defender, durante el resto de la vida.

Con esto su función de padre estará cumplida, pero como todos sabemos, nunca terminada. 

Con el aprendizaje del ajedrez, los niños aumentarán su capacidad numérica y de organización, ya que planificarán sus tareas y les resultará mucho más fácil la toma de decisión, cuando esto sea preciso. Los ayudará innegablemente en todo lo que tenga que ver con la atención, el poder de la concentración, la memoria, el pensamiento analítico, la sana competencia y ese innegable afán de superación, que tiene todo ajedrecista. No le temerán de ningún modo a los distintos desafíos que se les imponga. 

Este deporte también fomenta la sociabilidad, la resistencia a las frustraciones, se tiene más control sobre los malos impulsos, el saber perder y aceptar los contratiempos, aprendiendo, lógicamente a superarlos.

Cualidades todas ellas que le ayudarán de adulto a tener una sana inteligencia emocional y a tener mayores posibilidades de éxito, en la vida que otros. Desarrolla su creatividad, su empatía y la autoestima. Pero también los prepara para enfrentar situaciones totalmente inesperadas 

Básicamente el ajedrez es un apasionante juego de estrategia, que contiene millones de variantes y del que se precisa una gran concentración y cierta habilidad del jugador, que la puede lograr si realiza una constante práctica dirigida.

Cualquier niño/a puede empezar a jugar ajedrez, sin problemas, entre los cuatro y los seis años de edad.

La mejor manera de entusiasmarlo, es usando su gran curiosidad. Si un niño ve a otro niño jugando, es muy probable que lo quiera imitar y por eso, este es el mejor método. 

Jamás lo presione ni le cree la obligación de aprenderlo. Lo único que logrará es obtener rápidamente su fastidio y su total falta de interés. Explíquele que este es un juego entre dos ejércitos y que nació, entre batalla y batalla.

Algunos aseguran que es chino y otros, que es árabe. Según cuentan, ese era el método que tenían los generales de relajarse, pero también de planificar el siguiente combate. 

En realidad se le debe explicar al niño que realmente, en el tablero, hay dos reinos que luchan para capturar al jefe del otro bando que es el rey. Las piezas de cada bando se apoyan entre sí, y para defender a su rey, y a la vez luchar para capturar al rey del otro bando.

Explíquele con paciencia y sencillez, el movimiento de cada pieza, cuál es su valor dentro del tablero y su utilidad.

Nada de estrategias ni movimientos complicados. Solo lo básico como para no confundirlo. Deje que solito se vaya entusiasmando. El resto vendrá solo, en la medida que lo aliente pero sin presionarlo. 

La habilidad del niño llegará solamente con la práctica y la imaginación, logrando su gran primer paso cuando consiga el jaque mate, que es la inmovilización y la captura del rey del oponente.

En 1995, la UNESCO recomendó oficialmente a todos sus países miembros, incorporar el ajedrez como materia educativa, tanto en la enseñanza primaria como en la secundaria. 

Ahora bien, la parte del ajedrez debe tener también una contraparte, ya que si bien con este juego, los niños aprenden a ser cuidadosos, ordenados, que planifican sus movimientos a seguir, como en un proceso casi mecánico, pero necesario, será la lectura lo que les va a proporcionar el equilibrio emocional que tanto necesitan. 

La lectura es un hábito que debe ser indefectiblemente iniciado y estimulado en los mismos hogares.

Con el tiempo, maestros y profesores contribuirán con una guía básica, que los mismos niños irán incrementando.

Por lo que enriquecerán varios aspectos de su vida personal, mucho más allá de cualquier área académica o profesional. 

La mejor forma de introducir a los niños en la lectura, es leerles en voz alta desde bien pequeñitos. Si sus padres leen y cuentan cosas tan maravillosas, aquellos experimentaran una gran curiosidad por todo lo que sale de los libros.

Poco a poco, ellos mismos, buscaran explorar lo que hay en sus páginas, y querrán aprender a leer para poder hacer lo mismo que sus padres y sin darse cuenta, se convertirán en unos excelentes lectores independientes. 

El beneficio es enorme, ya que al poco tiempo, los niños habrán ampliado su vocabulario y aprenderán el uso correcto del lenguaje.

Y eso sin contar que se expresarán mucho mejor que un niño que no lee. Cuando oye leer a sus padres, el niño se imagina la historia y los personajes y esto hará que se desarrolle la imaginación y la creatividad. Por lo que creará sus propias imágenes mentales. 

Muchos universitarios ya vienen con una muy deficiente capacidad de comprensión lectora. Un niño lector desarrolla su comprensión y es capaz de entender sin problemas los textos que lee.

Cuanto más el niño lea, más rápido se le desarrollará una capacidad para la concentración, pudiendo hacerlo por largos periodos de tiempo sin grandes problemas. 

La lectura es un ejercicio que representa una gran complejidad para el cerebro, por lo cual con ella se logra fortalecer las conexiones del cerebro y construir otras nuevas.

En los libros aprenderán infinidad de cosas que les servirán por el resto de sus vidas.

 Como puede ser la forma que viven las personas en otras latitudes, sus costumbres, culturas, ciudades, tradiciones y toda la información necesaria, sin tener que moverse de su casa. 

La lectura contribuye a desarrollar un sentimiento de empatía para con los demás, en situaciones u aspectos generales de la vida.

Si un niño lee habitualmente, tiene una mejor capacidad de retención y entendimiento para casi todas las materias escolares, por lo tanto su desempeño será mejor. 

Otro gran beneficio, es que existen libros y revistas, en el mercado, con información muy interesante y de fácil comprensión que las hacen muy entretenidas. En fin, espero que ustedes pongan en prácticas todas estas sugerencias, ya que sé positivamente que les dará un óptimo resultado. Y un punto más para sentirse orgullosos de sus hijos.

1 comentario:

  1. Me encantan las reflexiones y enseñanzas. Empiezo a practicar esta actividad combinada en mi colegio.

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