domingo, 8 de enero de 2017

LOS CONSEJOS QUE DOY Y QUE NUNCA SIGO (Parte III)

Y para cerrar este comentario con personas muy reconocidas pero que jamás siguieron sus propios consejos, les dejo lo que ustedes no sabían de tres prominentes mujeres. 

Magdalena Carmen Frida Kahlo y Calderón (1907-1954) Más conocida como Frida Kahlo, la más popular de todas las pintoras mexicanas. 

Toda su vida fue signada por el dolor, primero la polio que le dejó una pierna más corta que la otra y luego aquel grave accidente que le costó su columna y del cual ella nunca más se repuso.


Por naturaleza fue una niña rebelde y cuyo hábito de ser el centro de atención, nunca lo abandonó. 

Vistiéndose como varón o usando trenzas al estilo campesino, cosa que le molestaba a sus padres y luego a quien sería su marido, el muralista Diego Rivera. 

Con este mantuvo un matrimonio realmente muy loco pero lleno de pasión. 

Y acá viene lo nuestro, ella tan enamorada le aconsejaba a sus amigas, correspondencia mediante, que la pasión y la fidelidad era una sola cosa. 

Solo que esto cambió radicalmente cuando Frida se enteró que había sido engañada con su propia hermana y con Tina Modotti, una hermosa fotógrafa italiana. 

A partir de allí, Frida fue tanto o más infiel que su marido, y tuvo como amantes tanto a mujeres como a hombres. Algunos de sus amantes fueron: Georgia O'Keefe, Maria Felix, Leon Trotsky, y Nickolas Muray. 

A Rivera los celos lo devoraban, pero no podía dejar de ser el hombre duro y frío que su imagen debía proyectar. 

Frida paso largas borracheras con tequila, pero era para soportar ese maldito dolor que la aquejaba desde el accidente. Su pintura estaba enrolada en el surrealismo y algunas de sus creaciones están en los más importantes museos del mundo. 

Elizabeth I (1533-1603) Más conocida por su apodo de "Reina Virgen". 

Tema que los revisionistas históricos se han encargado de hurgar, en los sitios menos pensados, hasta descubrir que de virgen, solo tenía el apodo. 

Pero no se la acusa de eso, ya que como todo ser humano tiene virtudes, defectos y sufre tentaciones. 



Sino por ser la última representante de la dinastía Tudor, y como tal no podía dejar mal parados a sus antepasados. Los consejos que daba a sus doncellas, jamás fueron seguidos por ella misma. 

Y es esto lo que se le cuestiona. Fingió guardar castidad de por vida, sin embargo la Historia dice algo diferente. Sus amoríos pasajeros con apuestos y gallardos varones, comienzan ya siendo princesa. 

Elizabeth perdió su virginidad con Lord Thomas Seymour, ex amante de Katherine Parr, antes que ésta se casase con el rey Enrique VIII, pero cuando el rey murió, ella volvió a contraer matrimonio con Seymour.

Sin embargo, la princesa Elizabeth, que vivía con ellos, se enamoró perdidamente de Thomas. Él tenía 39 años y ella apenas contaba con14. 



El romance entre ambos se tornó ardiente, hasta que Lady Katherine los sorprendió en pleno adulterio. Para evitar un escándalo público, la princesa Elizabeth debió instalarse en la residencia de Anthony Denny. 

Las dos mujeres jamás volverían a encontrarse. Sin lugar a dudas, el gran amor de su vida fue Robert Dudley quien había sido compañero de juegos en la infancia. 

Dudley era un joven guapo y elegante, e irresistible para las niñas y Elizabeth estaba entre ellas. 

Esta se enamoró perdidamente de él, por desgracia, el joven ya estaba casado. 

Por cuestiones netamente políticas, Robert casi es ejecutado. Era sobre los deseos de Enrique VIII en cuanto a su sucesión. 

Pero al ser coronada reina, ella lo recompensó con dinero, títulos y tierras. 



Elizabeth estaba muy presionada para que se casase con un noble extranjero y asegurar la sucesión de la corona inglesa. 

En 1559, Robert Dudley ocupa los aposentos contiguos a los de Elizabeth, lo que se transforma en un escándalo de rumores sobre su relación sexual. 

Acentuándose con la sospechosa muerte de la esposa de Robert, y sus deseos de casamiento con la reina. 

Nunca se comprobó nada de eso, pero la fama de Robert Dudley quedó manchada y ya nunca pudo reponerse de ambos golpes. 

Aparentemente Elizabeth tuvo un hijo de Robert, pero fue sacado del palacio sin despertar sospechas y diciéndole a todos que era de una de las damas de compañía. 



Sin embargo, el niño fue criado por Robert Southern, imponiéndosele que su nombre fuera Arthur y educado como un noble. 

Todos sus gastos serian pagados mensualmente con puntualidad. 

Luego caería enferma de viruela, con fuerte fiebre que hacía temer lo peor.

Durante sus febriles delirios, llamaba a Robert Dudley, confirmándose su gran pasión por él. 

A pesar del poco conocimiento sobre la viruela, en esa época, Elizabeth se repuso. Con mucho maquillaje, pudo esconder las cicatrices. Durante el resto de su vida vivió acongojada por amar a ese hombre, aún en pecado y por abandonar a un hijo. Dos cosas que nunca se perdonó. 

Marie Curie (1867-1934) Científica polaca y primera mujer a quien se le otorgó un Premio Nobel de Física.

Su verdadero nombre era María Salomea Skłodowska-Curi. Criada como católica, pero luego de morir su hermana de tifus, convirtióse en agnóstica. 

Mientras estudiaba en la Sorbona, pasó muchos días sin comer. Su dieta consistía en té con pan y manteca. 

Su enorme inteligencia espantaba a los hombres y si le sumamos que no era muy agraciada físicamente, ni tampoco muy coqueta, se comprende su inexperiencia amorosa. 

Pero sea como sea, por obra de la más pura de las casualidades, conoce a Pierre Curie. 

En apenas 6 meses decide casarse, pero no de blanco como todas las novias, sino con un vestido azul oscuro, que luego sería su uniforme de trabajo. A partir de allí, ya adoptaría el apellido de su marido. 

Marie Curie enseguida comenzó a destacarse dentro del mundo científico, con su trabajo sobre radiación y el descubrimiento de dos elementos radiactivos nuevos: el polonio y el radio. 

Sin embargo su nombre pasó a ser motivo de chismes y habladurías, debido a un romance que Marie sostuvo con su ex estudiante casado. 

Ella no siguió entonces sus consejos a las estudiantes, sobre no involucrarse cuando trabajan. La prensa se hizo eco de esto y la crucificó sin piedad. 

El Comité del Premio Nobel no quería premiar a una mujer, por su carácter altamente machista, pero fue Pierre junto con el otro galardonado quienes hicieron presión. 

Ella fue la primera mujer en obtener un Premio Nobel en la historia, y la primera persona en ganarlo 2 veces, en diferentes disciplinas.

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