jueves, 11 de septiembre de 2014

¿NOS ESTA ESTUPIDIZANDO LA TECNOLOGÍA?

Teóricamente la tecnología ha sido inventada por el hombre para ayudarlo en los distintos quehaceres y actividades de día a día, que él emprenda. 

Sin embargo, los últimos 50 años demuestran cabalmente que el ser humano con toda la inteligencia que supone crear tales artefactos y mecanismos, se ha rendido totalmente a sus pies, para brindarle culto como otro ídolo falso. 

La televisión, la telefonía celular móvil, la computadora, los videojuegos, el Internet y las redes sociales han revolucionado todas las costumbres de nuestra sociedad contemporánea. 

La miniaturización y la masificación de todos ellos, ha permitido que hasta el último bobalicón del rincón más alejado del mundo, tenga acceso a cualquiera de los inventos ya mencionados. 
Desde mis tiempos de juventud, todo se ha acelerado, la gente ha perdido totalmente la paciencia y lo quiere todo para ya. 

Sale a las corridas al trabajo, engulle sin masticar comida rápida, llena de grasa y sin una pizca de nutrientes. 

Especial para taponar nuestras arterias y reventar el colesterol. Queremos saber todo lo que pasa en el mundo con solo apretar una tecla. La impaciencia nos gana de mano en todo momento. 

En apenas 50 años han caído todas las barreras y prejuicios mantenidos férreamente durante miles de años. 

Hoy es tan común que una jovencita de apenas 13 años muestre ante una video cámara, su pubis recién afeitado, lo grabe y se lo venda a su compañero de clase, por una ínfima suma. 

Solamente para que le permita seguir manteniendo en uso, su línea móvil. 

Cosa realmente impensada hace muy pocos años atrás. 

La industrialización, la globalización y el Internet aceleraron los cambios de un modo radical. Esperar es perder ya que el otro tendrá antes la primicia y eso garantiza el éxito. No importa como se llegue a ellos con o sin ética. 

Lo fundamental es ganar y ya, el resto no tiene importancia. Eso es lo único que cuenta en un mundo totalmente exitista donde hoy te aplaude y mañana, por un simple error, te abuchean. 

Desde chicos ya se les enseña a los escolares a tomar atajos. ¿Para qué aprender las cuatro funciones aritméticas?, si para eso se inventó la calculadora. ¿Para qué vamos aprender a dibujar?, si tenemos a Paint y a Corel. 

¿Para qué vamos a estudiar Historia?, si tenemos a Wikipedia. ¿Para qué vamos a estudiar Geografía?, si tenemos a Google Earth. ¿Para qué vamos a estudiar inglés?, si tenemos al traductor de Google. 

¿Para qué vamos a estudiar música?, si tenemos a You Tube y Ares. ¿Para qué vamos a estudiar Castellano?, si ya sabemos leer y escribir y encima lo practicamos en el Facebook. 

Eso es lo que rápidamente aprenden como decía antes, a tomar atajos, a simplificar pasos. Luego en la universidad, no solo será un mediocre más, si no, que pagará para que le hagan la Tesis. 

Con lo cual saldría otro profesional inepto a las calles, que seguramente se abrirá paso a los codazos y les rapiñará clientes a los colegas menos “despiertos”. Seguirá cortando camino, siempre obrando por la “izquierda”. Eso es porque la gente no quiere sudar para ganarse cualquier cosa, prefieren que la tecnología les solucione todos sus problemas. 

La maravilla de la televisión tenía la finalidad de informar, entretener y educar. Pero sucede que con el tiempo, también fue prostituida, ya que no informa, si no que manipula la información. 

Aburre con los pésimos programas locales, muy malas copias de exitosos programas extranjeros. 

Si educar se llama a pasar telenovelas donde continuamente se les pega a las mujeres y donde se rinde culto a la infidelidad, y cunde la violencia, entonces tendré que revisar mi escala de valores morales, porque al parecer estoy bastante pasado de moda. 

Al principio, la televisión era un fenómeno al cual la familia se sentaba a su alrededor y la aglutinaba. Donde el padre era el que decidía el programa a ver. 

Con la masificación y la proliferación de nuevos canales emisores, cada integrante de la familia pasó a tener un aparato y evaluar las distintas opciones de programas que quería ver. 

Por lo tanto aquel elemento aglutinador paso a ser el factor que termino de incomunicar a toda la familia. 

Algo similar ocurrió con la telefonía digital móvil; la independencia que suponía dejar de estar atado a una pared y poder moverse a sus anchas, para comunicarse con sus amigos o conocidos, fue un verdadero milagro. 

Pero su abuso llegó a tal punto, que en vez de comunicar, prácticamente creó a seres islas, y la gente aprendió un lenguaje nuevo, donde se habla de estupideces, nada profundo o a decir cosas que personalmente jamás se atrevería a decir. 

Al igual que la informática, en vez de usarse para el bien, ha creado una especie de “ciber dependencia” donde la gente se vuelve estúpida durante largas horas, con los ojos abiertos como dos huevos duros. 

Por este motivo se deduce que, a corto tiempo tendremos una generación de ciegos, en un estado de total imbecilidad. Sin ningún tipo de conocimiento previo, ese “drogadicto informático” será manipulado como cualquier idiota útil. 

Con las palabras adecuadas, pasará a creer que América fue descubierta por los africanos o será ferviente creyente de cualquier disparate que allí se encuentre. 

Al ser un analfabeto funcional no sabrá ponerle filtro a toda la información allí existente, pudiendo ser tragado por aquella legión generadora de absurdos.

Conspiraciones que no existen, estudios realizados por falsas universidades o científicos desconocidos, datos falsos que parecen creíbles, pero que no lo son. 

Los videos juegos también son adictivos tanto como las redes sociales, donde lo que nació como una necesidad de comunicar a la gente, terminó siendo usado para cualquier fin menos el propuesto inicialmente. 

Como el caso de la moto, donde el imbécil es el conductor, quien conduce a alta velocidad, en estado de ebriedad y luego llama “accidente” a su imprudencia. 

Aparentemente vivimos la era de la superficialidad y de la nula reflexión, donde necesitamos de estímulos artificiales para hacernos creer que esa es la felicidad. Y esa es la pauta para confirmar que sí, nos estamos “estupidizando”

2 comentarios:

  1. Así es Riste, la tecnología ha llegado a estupidizar a la humanidad, le ha robado todas sus horas libres que se dedicaba a una sana expansión, te acerca más al mundo y te aleja de tus seres queridos y "amigos" para tener miles de contactos desconocidos, hemos perdido comunicación y el sedentarismo ya es enferman te. He optado por un control parental para limitar el uso del ordenador en casa, pero existen juegos diminutos y tan absorbentes como los de la red, en realidad, es la misma red accesible a través de tu teléfono, tableta, ipod, etc.
    "Temo que el día que la tecnología sobrepase nuestra humanidad", el mundo solo tendrá una generación de idiotas: Albert Einstein.

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  2. Tan cierto como que amanece todos los días después de marchar la noche. Una prueba de la involución humana, es tan simple, quítele a un joven o un niño la calculadora y pídale que realice una operación matemáticas. Estoy seguro que no sabrá como resolverlo.

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