miércoles, 2 de noviembre de 2011

Sólo cuestión de transparencia

Según parece, lo que en cualquier parte del mundo constituye un derecho adquirido del ciudadano común y una obligación perentoria por parte de una institución comunal, facilitar datos sobre sus actividades y/o gestión, ya sea a la prensa y a cualquier ciudadano que se los solicite, no tiene mucha cabida en la Municipalidad de Ciudad del Este. 


En varias ocasiones y por distintos motivos se les ha requerido copias de planos, planillas de cómputos, copias de licitaciones o antecedentes de empresas constructoras y en todas ellas, el periodista encargado de solicitar los datos, era muy gentilmente atendido, pero derivado hacia otros departamentos que al final de cuentas, no tenían competencia en el tema. 


El caso más reciente y puntual, se debió al tema de la presunta obra fantasma de los monolitos que debían colocarse tanto en la rotonda de Monalisa como en la de Oasis. El periodista de este medio pidió copia de la Resolución N˚923/07, en donde constaba el monto total de la obra, y otros datos agregados. 

Sin embargo, tanto el titular de la Junta Municipal, Pantaleón González, como el secretario del organismo legislativo, Darío Domínguez, se negaron a entregar los documentos, con excusas infantiles y muy poco creíbles. Conste que son instrumentos públicos. 

La comunicación entre quienes manejan las cosas públicas y los medios de comunicación debe ser de manera constante y fluida, sin tener preferencia por una u otra empresa periodística. 

Y es eso justamente lo que ha no ocurrido en la comuna esteña, donde ciertos funcionarios de la institución se empeñan a entorpecer la labor de algunos trabajadores de prensa, en especial, de aquellos que buscan la transparencia dentro de los estamentos del Estado. 

Pero es muy probable que la señora intendenta, por sus innumerables ocupaciones, tanto política como administrativa, esté descuidado un poco el ejercicio de su función y se encuentre desfasada con las noticias de lo que sucede en su reducto comunal. 

Cuando una información se niega, la primera sospecha que surge es que existe algo escondido que no puede ser revelado por ningún motivo. Si se hubiera obtenido los datos en tiempo y forma, la denuncia presentada por la comuna altoparanaense contra este medio, jamás hubiera ocurrido. 

El manejo equivocado por parte de Sandra McLeod de todo el proceso correcto ante una publicación que le afecte directamente, es otra cuestión. Ella al leer la información, debería haber cotejado esto con sus asesores, para seguidamente convocar a una reunión de prensa y exponer sus puntos de vista. 

Luego de esto, en caso de no quedar satisfecha, sí podría accionar legalmente. Pero la misma no siguió con los pasos aconsejables. Todo esto sin tener en cuenta que cayó en una tremenda contradicción, ya que en este caso específico, recurrió a una adjudicación directa con el fin de acelerar el proceso de construcción de los dichosos monolitos. 

Por lo tanto, no podría desconocer ni los montos ni el estado de la construcción. Sería aconsejable que la señora intendenta, en vez de actuar tan precipitadamente, debería buscar la forma de transparentar más su gestión al frente de la municipalidad, agilizando el acto de obtención de toda información comunal, ya sea por medio de su Departamento de Prensa o bien por la creación de un mecanismo más eficiente para ese fin. 

Primera Plana deja en claro, que el medio jamás ha querido hacer una caza de brujas, ni mucho menos, sólo trata de obtener las informaciones para que el público esteño sepa a ciencia cierta lo que sucede en el ámbito de la municipalidad, que es un derecho inalienable de todo ciudadano. Sólo eso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario