miércoles, 10 de agosto de 2011

¿Qué tiene Atyra que no tenga CDE?

Esta es una pregunta muy fácil de responder y podría decirse que todo esto se debe a que la mayoría de sus pobladores son nacidos y criados allá y tienen muy bien concientizado el término “patria chica”. Mientras que los que aquí viven o trabajan son 95% aves de paso, por lo tanto poco le importa lo que en Ciudad del Este suceda.

También merece recordar que los sucesivos gobiernos municipales que aparecieron en Atyrá, mantuvieron cierta coherencia en el cuidado de su ciudad; mientras que aquí, cada nuevo intendente rompe todo lo hecho por el anterior, colocando una gran placa de inauguración, que justifique el despilfarro.

Los habitantes de allá son celosos guardianes de la higiene y la limpieza ante los cientos de turistas que invaden la ciudad los fines de semana o los feriados largos. Aquí pareciera una competencia de quien es más mugriento que el vecino. Se arroja a la calle todo tipo de basura, aún después de haber pasado los barrenderos.

Allá, constantemente los comerciantes invierten en basureros reforzando los que ya están. Aquí, salvajemente se los destruye o se lo llevan a su casa como trofeo de guerra. Allá les importa y mucho ostentar el título de la tercera ciudad más limpia del mundo y aquí “chancho limpio nunca engorda”. 


Allá las autoridades y la comunidad se encuentran unidas ante un enemigo mortal que es la basura. Aquí, a nuestras autoridades pareciera que “no les entran balas” así como a los que trabajan en el microcentro o los que viven en las áreas habitacionales, que tampoco hacen su parte.


Esta epidemia del dengue no vino por casualidad, ni por obra del Espíritu Santo. Nos atacó por desidia y negligencia de nuestras autoridades, especialmente, sanitarias, que nunca han tomado la cosa muy en serio y sumada a la irresponsabilidad de propietarios de fincas particulares, que no limpia sus patios, que no corta el pasto o aquellos dueños que permiten que los yuyos crezcan dos metros en sus terrenos baldíos.

Allá se movilizan y aquí no “les va ni les viene”. Eso contestaría en parte la pregunta. Pero para que sea mucho más completa habría que decir: cómo no se pensó y si se hizo, no se concretizó, una recicladora de basura o en su defecto una planta procesadora de desechos, o tercerizar con una concesión o lo que fuere, teniendo en cuenta la gran producción diaria de desperdicios que esta urbe genera.


Parece que ya es hora de terminar con los festejos de los cincuenta años, arremangarse  y poner manos a la obra. Cinco años de sueño y continuos bostezos, ya es demasiado para perder. Con discursos y pretensiones presidencialistas la basura no desaparece.

Los cientos de alumnos de todos los colegios, también podrían colaborar concienciando a los vendedores callejeros, mesiteros, comerciantes, taxistas, moto-taxistas, transportes alternativos y todo aquel que circule o se mueva por la ciudad.  

Se supone que esto debería ser para los estudiantes mucho más importante que promocionar sus “fiestitas” con modelos de dudoso linaje o los muy promocionados strippers.  Estas no son críticas si no sugerencias de las muchas personas que aman a este distrito y les duele en el alma verla tan mugrienta. Es triste decir que en esta capital fronteriza uno duerme y se despierta con inmundicias.

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