viernes, 3 de mayo de 2013

SEAMOS JUSTOS, AL MENOS UNA VEZ

Hace un par de días atrás, encontré escrito algo en el FB, que me hizo pensar con detenimiento. Un amigo tenía etiquetada una foto, y de ella se desprendía un montón de cosas muy interesantes en las que nunca antes me había detenido a meditar, aunque más no fuera un par de segundos. Quizás por lo obvias que eran.

Como poner fotos de personas con cáncer y diversos tumores, en los paquetes de cigarrillos a fin de amedrentar al consumidor o por lo menos, concientizarlo del riesgo que corre su salud. En esto estoy totalmente de acuerdo, por ser protagonista del daño que el tabaco le hace al cuerpo. Solo con verme caminar y jadear, se darán cuenta que ya queda muy poco de mis pulmones.

A las buenas ideas hay que apoyarlas en un cien por ciento. Al menos, el consumidor ya tiene un aviso de lo que le puede pasar en el futuro, si es que exagera. Por lo tanto, tiene luego la opción de seguir envenenándose o dejar de fumar. Pero la misión para la cual la foto fue colocada, cumplió totalmente su objetivo.

Siguiendo el mismo tren de razonamiento, podríamos colocarle una foto al envase de cerveza, ya que su ingestión en exceso, provoca decenas de muertos y mutilados, en las calles y rutas del país. 

Por lo tanto, exhibir  en el reverso de la lata o la botella, fotos con algunos cadáveres desfigurados o jóvenes inválidos que abusaron, hasta más no poder del alcohol, eso es hasta ingenioso.

Luego podríamos poner fotos en los envases de McDonald y en el de todas las cadenas de hamburgueserías; para prevenir al  consumidor distraído, como las grasas, las frituras, los pésimos aceites y los sobrantes de los cortes de carne le hacen a las pobrecitas arterias de menor calibre.

Podrían incluirse también, en dichos envases, técnicas básicas de resucitación ante un eventual paro cardíaco, por fulminante trombosis coronaria. Tanta grasa acumulada en las paredes, produce  un daño impredecible. 

Ninguna de las llamadas “comidas rápidas” es buena para la salud. Porque generalmente, los aceites utilizados son de mala calidad y virtualmente “quemados” y vueltos a usar en más de dos oportunidades.

También no sería una mala idea, colocar fotos de los animales que se cazan, torturan y matan para fabricar productos cosméticos. Pero aparte de esto, 38 mil animales más, mueren solo en Europa, a consecuencias de los experimentos que muchos laboratorios realizan en ellos.

Son empresas harto conocidas como Ambre Solaire, Cacharel, Ciba-Geigy, Colgate-Palmolive, Dolce&Gabbana,  Fendi, Gillette, Giorgio Armani, Gloria Vanderblit, Laroche, Hanorah, Harriet Hubbard Ayer, Helena Rubistein, Johnson&Johnson, Lancome, L´Oreal, Nina Ricci, Paloma Picasso, Panten, Pierre Balmain, Pond´s, Squibb, Schwartzkopf, entre las empresas conocidas. 

Estas y otras firmas comerciales, figuran en todas las asociaciones nacionales e internacionales de protección animal. Lo dicho más arriba se refiere únicamente a los animales utilizados en la rama de productos cosméticos, pero también deberíamos colocar fotos en aquellos comercios que venden pieles legítimas de animales y exhibir las cruentas matanzas que se hacen de focas, ballenas, renos, martas, visones y hasta con la piel del bebe canguro, con las que, firmas como Adidas y Topper, confeccionan los mejores botines de fútbol.

Sería muy simpático que en las boletas de votación, figuraran las fotos y datos completos de todos aquellos  políticos deshonestos y ladrones que durante el período anterior, disfrutó de nuestro dinero, acrecentando considerablemente su patrimonio. Se podría adjuntar a esto las últimas cinco declaraciones de impuestos. Con esto estaríamos en sobre aviso contra  delincuentes políticos.

Sería interesante que con los formularios que se deben completar para el IPS, figurara necesariamente, en un “dossier” adjunto, las fotos de todas aquellas prepotentes y maleducadas recepcionistas con que cuenta dicha aseguradora estatal de salud. Sin olvidar a todos aquellos médicos que vienen al consultorio a la hora que se les viene en ganas.

Otros que no deberían faltar en esta imaginaria lista de verdaderas plagas para la sociedad, serían las empresas de video cable; quienes deberían proveer, dentro de su revista de programas mensual, las fotos de los responsables que cambian, omiten o mienten con la emisión de tal o cual programa de interés.

Eso sin contar que en ningunos de los contratos se estipula que cuando existe dos o tres días sin conexión, la empresa asuma su error, falla, negligencia o lo que sea y el usuario no pague la ineficiencia de la empresa. Como cuando el propietario de la señal le cambia el código de acceso, para evitar ser pirateado. 

Otra buena medida sería colocar la foto de los gerentes de los supermercados, en las puertas de vidrio de la entrada. A fin de saber quién es el responsable, por la no devolución de sus doscientos o trescientos guaraníes y que sus bolsillos se llenen de caramelos, fósforos, chicles, y demás porquerías que uno debe admitir pero que ellos no lo recibirán de ningún modo, como moneda de cambio.

También sería prudente colocar fotos, en el lateral de acceso, en los ómnibus de pasajeros, indicándole a los eventuales usuarios, el riesgo que corre al tomar dicho vehículo. Serian tipo íconos como las señales de tránsito e indicarían el grado de suciedad en que se encuentra, asientos rotos, pasamanos arrancados, ventanillas quebradas o sin poder cerrar, estado de los frenos y cubiertas.

En resumen, aquellas fotos puestas en las cajas de cigarrillos, pueden ser el punto de partida para otros casos, como los ya citados en el presente comentario, pero que pueden ser extensivos a otros productos o instituciones públicas o privadas, tal el caso de las empresas de telefonía celular, por citar otro ejemplo.

Con esto los castigados consumidores, tendrían al menos una posibilidad de encontrarse informados y nunca ser tomados por sorpresa, constituyendo eso de por sí, una cruda y vil estafa al bolsillo de usuario así como de su total integridad física.  Para que al final seamos justos, al menos una vez con ellos.

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