martes, 7 de diciembre de 2010

UN OBISPO QUE RESULTÓ SER AVISPA

Este sugestivo título tiene una cierta clara explicación. El 20 de abril del 2008, se votó por un ex-obispo, convertido de la noche a la mañana en todo un consumado estadista. Sin embargo durante estos ocho primeros meses de gobierno, en donde se mantuvo durmiendo en una especie de letargo, dentro de su capullo, salió después de ese tiempo metamorfoseado en una avispa agresiva porque “o pikapa la kuña”.

Quien hubiera dicho que ese hombre con carita de bueno e  inocente, sería una fuente inagotable de sed pasional y una libido casi  incontrolable que no pregunta cuantas son, si no que pide que vayan saliendo. Un hombre al que los otros hombres envidian y toman como referencia reproductiva y a las que las mujeres se ponen a jadear y suspirar cuando se imaginan que cosa maravillosa se esconde en sus pantalones.

Si bien el tema no es muy fácil de digerir, como manzana de yeso, debemos darnos cuenta, que es difícil dividir al hombre público de aquel anónimo. Que un cura tenga hijos, eso ya no asusta a nadie, como que haya muchos abortos de monjas. Esto si nos guiamos por las reglas de conductas normales. Pero también existen variantes como las llamadas, “pan con pan comida de sonsos”.

Según cuentan algunos ex-protagonistas, existe una pequeña y silenciosa guerra de intereses protagonizada por tres grupos de religiosos dentro de la Iglesia Católica. Ellos son: los “curas machos” del tipo Lugo; luego, los que son sospechados de tener motor trasero, caso de Livieres Plano, y finalmente, los que les gusta desayunar monaguillos, vuelta y vuelta.


Todo lo sucedido demuestra, muy a las claras, que es casi imposible seguir el dogma católico, como hasta ahora, por ser inhumano y antinatural. Este es uno de los casos, que por la investidura del implicado, nos muestra a los hombres de manera sincera y humana y no en su condición divina, como pretende vendernos el Vaticano. Esto también es un tipo de corrupción pero mezclado con una buena dosis de hipocresía y hasta alguna pizca de lujuria.

Fernando Lugo es un trasgresor y víctima al mismo tiempo de las leyes vaticanas, que demuestra que son de una manera u otra totalmente impracticables. Que en 2.000 años se han mantenido rígidas y ante los pocos cambios habidos, solo fueron para que sus fieles huyeran despavoridos hacia otras creencias. En ningún lugar de la Biblia se habla del celibato de los sacerdotes, como tampoco se hablan de sacerdotes católicos. Tampoco se encuentra algo que nos permita referenciar  acerca de la existencia de las monjas.

Muchos de los actuales ritos y actitudes, no figuran en los textos sagrados y si como parte de componendas entre mortales que fingen ser humildes. Son simples hombres que se han revestido con cualidades de dioses, semidioses, mártires, o santos y que forjaron el destino espiritual de miles de fieles.


Todo lo que este suceso nos deja, como interesante moraleja, es que los curas son tan humanos como nosotros y no siempre son verdaderos intermediarios con Dios. Que aún siendo obispo este buen hombre, le dio con todo a la matraca, sin ningún tipo de falso pudor. Lo llamativo del caso es que su desacato hacia los cánones establecidos, le permitió rebelarse contra el celibato, sin embargo respetar a rajatabla, el no uso del condón. 

Lo único que se le puede enrostrar al señor presidente es su falta de buen gusto, para con las mujeres ya que todas ellas, son bastante “fuleras”, salvo una, pero que hasta el presente momento se desconoce si tiene un “Lugo׳i” o una pretendida jugosa jubilación de por vida. 

Dejando el lado jocoso que tiene todo este entuerto, ahora queda saber hasta donde, la credibilidad del señor presidente, está en juego. La gente que lo votó, sufrió cierto golpe anímico, muy difícil de reponer. Si bien su porcentaje de popularidad había caído hasta niveles bien bajos. Nadie sabe a ciencia cierta como esta catarata de hijos, salida del anonimato, del ex-obispo y actual “picholo” de señoras y señoritas, funcionará en el futuro.


El electorado paraguayo siempre ha sido atípico y lo que en otros países puede llegar a resultar una clara muerte política, aquí puede conseguir hasta ser premiado, por ser “muy macho”.  Por eso dar un pronóstico es aventurarse en demasía. Un hecho muy poco tomado en cuenta por los varones, de este y cualquier otro lugar en el mundo, es que un sacerdote es un desafió grande a vencer por cualquier mujer, ya que inspira ciertos sueños eróticos de incalculable lujuria. Por lo que más que en Padre, lo transforma en todo un “papito”.

Desde esta modesta columna semanal, he tratado de amortiguar, un poco, el impacto que produjo, el reconocimiento de su múltiple paternidad. Un hecho tan celosamente escondido ante la prensa, que al enterarse, quedó totalmente descolocada. Pero nunca a nosotros ya que siempre estamos preparados hasta para pensar en lo impensable. Espero de hoy en adelante, incorpore al condón como su mejor amigo, porque de continuar así, pocos podremos competir con su apetito vaginal. 

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