sábado, 15 de enero de 2011

LA IGLESIA CATÓLICA VS LOS PIRATAS DE LA FE - PARTE II

Prohibiciones irritantes para el creyente

  • Prohibido todo tipo de anticonceptivos, incluso el condón.
  • Recomiendan método Billings que no es seguro.
  • El sexo es solo para procreación, no para el goce.
  • El casamiento es indisoluble, al menos para los pobres.
  • Los separados son tenidos como católicos de segunda.
  • Homo, lesbianas y travestis son discriminados.
  • El aborto es prohibido por cualquier motivo.
  • La pena de muerte aún para casos hediondos esta prohibida.
Estos ocho puntos no están respaldados de ninguna manera por la Biblia, sin embargo, la interpretación vaticana sigue siendo bastante subjetiva y parcial al respecto.


Tremendas conspiraciones sacuden
 los cimientos del Vaticano

Cierto o no, a lo largo de la historia de la Iglesia sucedieron hechos poco claros que nunca fueron comprobados y le dan a esta institución un velo de intriga. El Banco del Vaticano es sumamente redituable y con conexiones en los más altos niveles. En la década del 90, había invertido  10 mil millones de dólares, en compañías extranjeras. También ofrecía ciertos servicios ilegales, como el lavado de dinero de los industriales que estuvieran conectados con la Iglesia Católica, evidenciado con el escándalo del Banco Ambrosiano en 1968.

El Papa Pablo VI contrató a Michele Sindona como consejero para mover el dinero en ultramar y así ocultar la abundancia del Vaticano. Este fue el responsable de lavar y planchar el dinero de la heroína de Gambino conocido hampón neoyorquino. Sindona utiliza la estructura bancaria de la Santa Sede para evadir impuestos y blanquear el dinero de la Mafia.

Procesado por 65 delitos cometidos en Estados Unidos, Sindona fue encarcelado en 1980, y extraditado a Italia donde fue condenado a cadena perpetua por la muerte del fiscal encargado de investigar la quiebra de sus bancos. A los dos días de estar encerrado en una cárcel de máxima seguridad, sufre un extraño ataque descrito como infarto o derrame cerebral, pero que parece fue producido por cianuro.

El Banco del Vaticano intentó frenar una querella judicial emprendida por los sobrevivientes serbios y judíos de la Shoah (Holocausto) ante la corte federal de San Francisco. El objetivo era obligarlo a rendir cuentas de los fondos usurpados durante la Segunda Guerra Mundial. El abogado del Banco del Vaticano, Franzo Grande Stevens dijo bajo juramento, que la "razón de existir el Banco del Vaticano, es promover actos piadosos".

El ex agente de la CIA, Robert James Henderson, sugirió varias veces, en sus informes que el Banco del Vaticano tuviera inversiones en negocios contrarios  a sus enseñanzas y que incluirían venta de armamentos y fabricación de anticonceptivos, así como la solidaridad hacia los Contras, manejando fondos turbios de los E.E.U.U.

El diario inglés London Telegraph afirma que : "La Ciudad del Vaticano es uno de los principales Estados "cut out", cuya legislación sobre el secreto bancario impide toda posibilidad de rastrear o encontrar una pista sobre los orígenes de los fondos financieros que son depositados, colocándose de este modo en la octava posición de los destinos más utilizadas a través del mundo para el blanqueo del dinero sucio, como las Bahamas, la Suiza, Liechtenstein Nauru, Macao y la isla Mauricio. Con esto tienden a demostrar que las actividades del banco se asemejan más a actos de piratería que a de obras de caridad.

El probable asesinato del Papa Juan Pablo I es sostenida por los periodistas Jesús Ramón Pena y Mario Eduardo Zottola en su novela “Operación Paloma”, afirmando que su muerte «obedeció a un movimiento económico», debido a que «el imperio financiero del Vaticano es uno de los más poderosos del mundo» y «existen motivos para eliminar al máximo dirigente de esta fortuna».

Roger Peyrefitte, gran escritor de “best sellers” y  buen conocedor de las leyes  vaticanas, sostiene en La Sotana Roja, la tesis de un complot tramado por algunos prelados que mantenían relaciones con mafiosos, financieros y dirigentes de la logia P-2, y describe al Papa como un reformista liberal empeñado en erradicar la corrupción de la cúpula eclesial, presentando a Villot y a Marcinkus, altos prelados, como instigadores del crimen, llevado a cabo por un asesino profesional con una jeringuilla envenenada.

 

Pero fue David Yallop, en su libro "En el nombre del padre", quien intentó develar el misterio, con la colaboración clandestina de algunos miembros de la curia vaticana, colocando como principal sospechoso de este asesinato al obispo Paul Casimir Marcinkus, secretario del Banco del Vaticano.

 

El Papa Juan Pablo I estuvo sólo 33 días frente a la Iglesia, tiempo suficiente para comunicar que pretendía hacer una verdadera revolución, basada en una equitativa distribución de las riquezas y en terminar con "las fraudulentas operaciones del Banco del Vaticano". Proporciona indicios suficientes para considerar necesaria la apertura de una investigación oficial. Su libro provocó un verdadero escándalo. 

  
La muerte de Juan Pablo II volvió a activó un negocio tradicional: libros y películas acerca de supuestas corruptelas puertas adentro de la casa de Pedro. Morris West (ex seminarista), quien escribió "Las sandalias del pescador" y "Eminencia", o monseñor Rafael Rodríguez Guillén, autor de "Las mentiras del Papa Juan Pablo II", "La secta católica", "La mafia del Vaticano" y "El anticristo en el Vaticano", entre otras obras polémicas, señalando osadamente que el Papa murió antes de la fecha anunciada, su testamento fue falsificado, que al Vaticano no le convenía confirmar su muerte y que la elección papal es un negociado de intereses creados.

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