sábado, 9 de octubre de 2010

ALGO ME HUELE A PODRIDO

Como ya dije varias veces, no soy un periodista, solo un escritor. Y un escritor dedicado a crear cuentos de misterio. He tenido buenos maestros al respecto. De Edgar Allan Poe a Raymond Chandler, pasando por Stephen King, Mickey Spillane y hasta el director de cine, Alfred Hitchcock, entre otros grandes.

La liberación de Ingrid Betancourt, tan perfecta y en el momento político exacto, me ha despertado muchísimas dudas y son tantos los interrogantes, que no encajan, en mi cabeza, que me hace pensar que todo ha sido una gran farsa teatral. Me gustaría compartir, una a una mis sospechas y fundamentarlas.

El primer punto, es que Uribe estaba atravesando el pico de más baja popularidad, de los dos períodos presidenciales. Sin embargo aspira a un tercer mandato. Se metió en una guerra diplomática con Ecuador, que no le perdona que haya entrado a su territorio y matado a guerrilleros de las FARC, y unos cuantos ecuatorianos.

Sostiene un permanente tiroteo verbal con Chávez, y eso le trajo la ruptura de las relaciones comerciales y diplomáticas. Un Uribe pro-Bush, que se encuentra como cuña, metido entre dos países pro-castristas, siendo este, el único enclave norteamericano en la región. Tal es así, que Bush nunca le retacea dinero, a Uribe, siempre y cuando sea destinado al combate de la guerrilla (¿?). 

También es llamativo que, el presidenciable republicano John Mc Cain, se le ocurra hacer una visita a Colombia, llegando a Bogotá el martes 1° de julio, pocas horas antes del rescate, para conversar sobre un acuerdo de libre comercio, combate a las drogas y grupos alzados en armas. Un escritor de misterio nunca cree en la casualidad reiterada, y siempre piensa en conspiraciones.

Otra punto llamativo, es que las FARC, ha sido un movimiento con dirigentes inteligentes, fuera de lo que se piense de ellos, sus pasos siempre meditados y la obediencia, indiscutida. Lo que no me entra en la cabeza, es que, después de 7 años de tener a Ingrid en cautiverio, los “tipos” se descuidan o se dejan engañar, interprétese esto como a cada uno les dé las ganas.

Fíjense que Colombia tiene una selva, muy grande, casi impenetrable, donde se ha luchado por espacio de cuarenta años, manteniendo al gobierno legal en constante jaque y que aún conserva secuestrados, más de  700 personas. Sin embargo, el bravo ejército colombiano, como en las antiguas películas de vaqueros, llega mágicamente y en el momento preciso, para rescatar a la heroína de la historia.

Llegan del cielo, en un helicóptero blanco, como Chuck Norris y en una operación digna del libretista de “Misión Imposible”, rescatan a Ingrid, y a catorce víctimas más, todos ellos militares y policías, algunos con casi diez años de cautiverio. Ninguno de los guerrilleros sospechó absolutamente nada, siendo estos mucho más desconfiados que yo, ya que de esto,  depende sus vidas.

Tras unas vueltas, aterrizan en Bogotá, y los milicos colombianos son recibidos como héroes nacionales. En una descabellada comparación, lo hacen con los comandos israelíes. La euforia y el descontrol colectivo se instalan en Colombia y en todo el mundo, ante la impactante noticia de la liberación de Ingrid y sus 14 compañeros de infortunio.

Ríos de tinta y horas de video invadieron los medios masivos de comunicación, bombardeando a la gente ávida de noticias, aturdiéndose hasta el cansancio, con los mínimos detalles del rescate, la biografía de la colombiana, la de los policías, y de los tres yanquis, que eran casualmente contratistas del conocido Pentágono. Remarco, dije exactamente el Pentágono, no hablé de Mc Donald, Coca-Cola, Ford, Pizza Hut, o General Food. Y a pesar que estos tipos eran bastante importantes, se tuvieron que “masticar”, cinco años, dentro de la espesura colombiana.

Ingrid, es una ídola total y sus hijos unos muñequitos que recuperaron a su madre, Colombia la quiere elevar a la categoría de santa. Uribe es un genio que puede ser inmortalizado con una estatua frente al palacio de gobierno y  compuesta una hermosa cumbia en su nombre, cuyo título muy bien puede ser “Uribe, Uribe, a las Farc se las prohíbe”.

Tengo que confesar, que me emocioné con el rescate de las 15 personas y no es eso lo que cuestiono, si no la forma como se la engaña hipócritamente a la gente. Si bien los medios con que se obtuvo el éxito no tienen importancia, ya que considero a esto como  una obra de piedad para con 15 inocentes o por lo menos 12. Mi conclusión final es que Uribe finalmente agachó la cabeza, ante tanta presión colombiana, francesa, yanqui y liberó a un reducido grupo de dirigentes guerrilleros a cambió de la libertad de los rehenes.

El resto es tan solo una pantalla para los incrédulos. Lo importante es que una mujer tiene una nueva oportunidad en la vida, los policías y militares subirán en sus rangos, aunque nadie les quite lo sufrido. Los tres yanquis volverán a sus casas y no creo que se ofrezcan más para alguna operación especial. Uribe se ha situado en el centro del mundo y será elegido presidente por tercera vez.

Antes de entregar este comentario, corrió el rumor que se les entregó a los guerrilleros, 20 palos verdes por los rehenes. Pobres imbéciles. Si las FARC controlan el 60 % del mercado norteamericano, enviando cocaína por valor de 500 millones de verdes, por semana, esa suma no les sirve ni para caramelos. Sea como sea, a mí nadie me saca ese olor a podrido que mi nariz siente con todo este asunto. 

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