sábado, 2 de octubre de 2010

ACHICANDO LAS OREJAS

Muchos de los colegas, que tienen la gran oportunidad de enfrentar un micrófono o una cámara de televisión, no tienen la más mínima idea de lo que dicen y lo peor de todo, es que repiten como “vyro kuera”, sin analizar, ciertas frases hechas que no tienen ningún sentido.


Si estas las pronunciaran un “panchero” o un “mesitero”, sin subestimar ni desmerecer sus respectivos oficios, no pasaría absolutamente nada. Pero un periodista o, en su defecto, como se dice ahora “comunicador social”, que es el antiguo charlatán, que pasaba discos, apenas sabía leer los títulos de los periódicos y encima se daba el lujo de opinar, sin tener los más mínimos conocimientos básicos, es totalmente imperdonable.

Y no se los puede perdonar, ya que estos son verdaderos formadores de opinión, por un lado, y, por el otro, la gente se refleja mucho en ellos y repite las mismas “macanadas”, pronunciadas por aquellos,  pensando que está bien. Ejemplos,  existen a cataratas. Una de las expresiones más comunes, es cuando hablan de “Línea Baja”. En realidad, como les digo a mis alumnos, lo único que se bajan en Paraguay son las bombachas, pero no las líneas. Existe una línea fija y otra móvil.

El conocido reporter Mario Bracho, popularizó “Estado etílico”, otra bestialidad repetida hasta el cansancio en todos los noticieros radiales y televisivos. Y lo usan como sinónimo de ebriedad, embriaguez o beodez o simple borrachera. Se puede mencionar estado de sitio, estado civil, estado de gravidez, estado terminal, pero   estado etílico, je-je-je-je.

Cuando se refieren a nuestro hermoso segundo idioma, el castellano, lo llaman “Español”, Este, que yo sepa, no existe. En España se hablan cuatro idiomas y cerca de 90 dialectos regionales. Son a saber el gallego, el catalán, el euskara o vasco y el castellano. Confundir lengua con el gentilicio es una burrada, aunque lo afirme la “Real Academia Española”.

Y me opongo terminantemente a esta eminente entidad, porque considero que este es el ente que debería cuidar el purismo de nuestro hermoso idioma y no bastardearlo al blanquear palabras vulgares o mal dichas como el caso de “Concienciar”, repetido hasta el cansancio por los burros centroamericanos y caribeños, cuyos modismos están empezando a bombardearnos, por medio de sus mediocres y lacrimógenas telenovelas. Hasta nuestro corrector, me censura la ortodoxa “concientizar”, no sabiendo este, que una no reemplaza a la otra, si no que se suma al lenguaje, muy a mi pesar.

Otras porquerías que ha llegado a convalidar pero que son verdaderas “puerquezas idiomáticas”, y que muchos locutores repiten sólo por que las han escuchado por ahí o porque se ponen de moda como: “Balacera”, por tiroteo; “Motoqueiro”, por motociclista, “Factoría”, por fábrica, entre otras palabrejas inmundas.

Ahora se ha hecho muy común, escuchar ante cualquier pregunta, una respuesta única que sirve de magnífico comodín: “Asimismo”. A mis alumnos les digo, cuando me responden de esa manera: “Así huevo”, esto les quedará bien grabado en sus cabecitas y jamás  repetirán de nuevo esta “puerqueza” de moda. Ellos actualmente ya saben que asimismo significa: “de este modo, también”. Por lo tanto ya no la confundirán con  “así es”, que es la contestación correcta.

Desconocer gentilicios también es ignorancia pura, que se resuelve leyendo el diccionario de vez en cuando, ya que no muerde. Llaman “Hindú” al que vive en la India, en vez de indio. Hindú es una de las 1700 religiones que cohabitan este legendario país. Si uno llama hindú a un musulmán o un siks o un budista, puede terminar con una buena estocada en las tripas.

La gente que vive en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires son porteños y no “Bonaerenses”, estos son los que nacieron en el Gran Buenos Aires o en su defecto en cualquier parte de la provincia. Confundir o desconocer es simple burrada. La palabra incorrecta “Setiembre” es otro “blooper lingüístico”, ya que septiembre se escribe con “p” por ser el séptimo mes del antiguo calendario francés y adoptado universalmente. Es tan ridículo como escribir o pronunciar “Otubre”, en vez de octubre.

Por último, a nuestros indígenas se los debe llamar “Los Guaraní”, ya que esta palabra no tiene plural, como los Tupi, los Guayaqui, etc. Guaraníes es solamente la denominación de nuestro alicaído signo monetario. Este dato tendría que ser básico, para un nativo de nuestra tierra, sin embargo algo tan sencillo, es bastante desconocido hasta por los más encumbrados profesores. Ji-ji-ji-ji-ji. 

Pero no solo los que tienen la suerte de ocupar un espacio en un medio televisivo o radial son culpables de estas bestialidades, también son co-responsables, los dueños de dichos medios, por permitirle semejante herramienta de comunicación masiva a cualquier “arriero chalai”, que pague su espacio, no importando para nada el resto.

O como otra posibilidad, contratando gente de segunda línea, porque cobran mucho menos que los que realmente saben. Esto también es otra de las grandes “puerquezas” que corroe a esta digna y muy loable profesión. Y  de esto, por desgracia, también existen mucho más que cataratas de ejemplos.

Siempre he discutido que la gente idónea debe necesariamente ocupar los cargos que se merecen, como una especie de premio solamente por haber hecho el esfuerzo de capacitarse y no solo eso, si no que permanentemente mantenerse actualizado al respecto. Vivimos en un mundo demasiado dinámico, con profundos cambios, políticos, económicos, culturales, y hasta estéticos y si uno no se capacita, prácticamente esta más que muerto.

He dado modestamente, mi humilde opinión, sobre un tema demasiado poco mencionado, pero que es vital para aquellos que desde hace muchos años nos dedicamos a la docencia e intentamos de todos modos acortar las orejas de muchos semejantes. 

1 comentario:

  1. Uno de los temas que siempre me ha preocupado es este mismo... El constante descenso del idioma... Yo no pretendo que todos hablen correctamente, eso es imposible, pero, al menos los que llegan a las masas deberían poner extremo cuidado...
    Para hablar y comer pescado, hay que tener muho cuidado, dice un dicho popular...
    En especial los locutores de F.M. (yo los llamo "hablantes" nada más) son los especialistas en el bastardeo: "Se llega el carnavaaal, se viene con tooo"... O "Un saluo muy especial para fulanita y menganita"... O "Es una fiesta alucinaaante"...
    Qué...??? Se consume LSD o algún otro alucinógeno ahí y todos alucinan...???
    Es preocupante cuando alguien sólo por ser dueño de una voz grave, apta para locutar se cree lo máximo y ya se las da de "periodista" al ratito, y hasta anda por el mundo con un cartelito que dice "PRENSA" en el parabrisas del auto...

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