domingo, 17 de octubre de 2010

¡¡¡ANDA A ENGAÑAR A TU ABUELA!!!

Parece que estos juguetones muchachos del Banco Central,  tienen la creencia que todos los paraguayos vivimos permanentemente tragando sapos, chupando clavos o encerrados en una burbuja de jabón, sin embargo esto no es así, de ninguna manera.

Si el pasaje sube de 2.000 a 2.400 guaraníes eso es un 20 por ciento, si ña María va al almacén y nota que los productos de la canasta básica se han ido a las nubes, y cuando llega el turno de comprar carne, primero el carnicero le da de tomar un poderoso anti-infarto y luego le regala una foto de una costilla vacuna, para que la familia entera, se conforme, solo pasándole la lengua.

Las  escuelas y colegios ya planean elevar aún, sus altas cuotas, en un 15 por ciento más. Por lo tanto, me pregunto muy serenamente: ¿de donde estos muchachos sacan los índices mensuales de inflación?, porque el último que fue el de julio dio un 0,6 por ciento. O una de dos, o estos chicos deben volver al jardín de infantes o a mí me atacó la arteriosclerosis matemática precoz.

Según la misma entidad, o sea el sesudo Banco Central del Paraguay, la recaudación impositiva creció en los últimos cinco años, 400 por ciento. Sin embargo, nadie sabe a donde fue a parar esa tremenda masa de dinero, que bien pudo ser mejor distribuida en proyectos sociales de envergadura y así disminuir la presión que representa tener una población cada vez más sumergida bajo la línea de la extrema pobreza.

Todo el dinero recaudado en concepto de casinos, quiniela, lotería, carreras de caballos  y demás juegos de azar, que por cierto es muchísimo,  y que va en incremento a medida que la crisis se agudiza, porque todos de una manera u otra quieren salvarse. Y a pesar que esta aumenta a razón de un 5 por ciento mensual, nadie sabe a donde va a parar, como en el anterior rubro. Aunque bien todos tenemos una cierta y diabólica idea, de cual será el destino final de esta fabulosa recaudación.

El IPS de Ciudad del Este es el segundo centro sanitario público de nuestro país, pero no condice con su ruinosa apariencia y su deteriorado estado, en el cual, cuando llueve, los médicos realizan sus intervenciones en el  quirófano, mientras los  pacientes sostienen el paraguas. La limpieza es muy liviana, ya que desde hace meses, los elementos necesarios para mantener una perfecta pulcritud, como dictan las normas sanitarias de la Organización Mundial de la Salud,  han desaparecido.

PETROPAR es la única entidad petrolera estatal que da pérdidas, y que se encapricha estúpidamente en subvencionar el diesel de los vehículos 4 x 4  más lujosos, que recorren nuestras calles, en vez de hacerlo con los usuarios dedicados únicamente a la producción, que es lo que genera riquezas. El espantoso vaciamiento que han hecho con esta empresa es único y hasta aterrador. ¿En donde está todo ese dinero despilfarrado?

La Municipalidad de Ciudad del Este, la segunda urbe en importancia económica del país, tiene un edificio comunal que parece un verdadero rancherío, con construcciones precarias y que no cumplen  ni las más mínimas normas de funcionalidad que debería tener semejante ente. No sé, con que cara se animan a recibir huéspedes importantes, en semejante madriguera. Sin embargo la recaudación, también va en un acelerado aumento.  ¿Solo les alcanza para pagar a los miles de funcionarios prepotentes y maleducados?, ¿y el resto de los servicios, qué?

Las recaudaciones en concepto de Aduanas, también han recibido un considerable aumento, sin embargo dichos índices, muy promocionado por el gobierno anterior, pareciera que nunca han ingresado a las arcas del Estado nacional, porque nadie ha notado la diferencia entre el antes y el después. ¡Cuanta magia, nada por aquí, nada por allá! 

Según parece que el nuevo asesor económico presidencial, el famoso Premio Nóbel, aconseja meter un nuevo impuesto a la soja y a la carne de exportación. O el no conoce nada de Economía o no sabe como son los paraguayos. Otra macanada más. Ya existen tantos impuestos que se enciman que lo único que va a crear es otro conflicto con el campo, como nuestros vecinos argentinos. La cuestión no es crear más impuestos, si no apretar el cinturón en aquellos ítems en donde se despilfarra.

El único efecto que puede producir la creación de más gravámenes, es incentivar a la evasión. Porque los pocos que pagan correctamente sus impuestos, jamás reciben nada a cambio. Léase ni educación, ni salud y mucho menos seguridad, tanto civil como jurídica. Por lo tanto, lo que se debiera hacer es fomentar la exportación, que genera mucha mano de obra y no castigar al inversor. Si ya existe un impuesto a la ganancia. ¿Qué más justo que eso?

Así que por favor, no me hablen de hermosos números ni de planillas relucientes y de datos alentadores. Quiero ver hechos concretos, funcionando a todo vapor, no garabatos fríos que no me dicen nada y menos cuando implican a gente necesitada de un sencillo plato de comida. Quiero ver mejoras positivas porque si no les voy a gritar con toda mi voz: ¡¡¡Vayan a engañar a su abuela!!!

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